LIMA.- La misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Perú ha señalado que los problemas logísticos presentados durante los comicios generales del domingo pasado avivaron las narrativas de fraude. La misión instó al país andino a “identificar con precisión” las causas de la demora en la llegada del material electoral a los centros de votación.
El grupo de trabajo, bajo el liderazgo de Víctor Rico, presentó este martes un informe preliminar sobre la jornada electoral. Esta estuvo marcada por fallos logísticos significativos en centros de votación de Lima, donde 13 locales no pudieron abrir por la ausencia de material electoral, obligando a más de 52.000 peruanos a emitir su voto un día después.
La misión, que desplegó observadores en 358 centros de votación, expresó su “preocupación” por cómo la tardanza en la apertura de los locales “alimentó las narrativas de fraude” difundidas por algunos sectores políticos desde la etapa preelectoral. Este escenario generó declaraciones de rechazo de diversas fuerzas políticas y manifestaciones ciudadanas.
El informe detalla que “adicionalmente, este escenario de tensión fue exacerbado por campañas de desinformación en diversas plataformas, mediante las cuales se difundieron publicaciones falsas relacionadas con horarios de votación alterados”.
Antes de los comicios, la misión ya se había reunido con distintos actores que manifestaron desafíos vinculados a campañas de desinformación y narrativas de fraude. Estas buscaban cuestionar la integridad del proceso electoral de manera anticipada, sin que se aportaran pruebas que sustentaran tales afirmaciones.
De hecho, varios candidatos presidenciales, entre ellos el ultraconservador Rafael López Aliaga del partido Renovación Popular –quien se mantiene segundo en el escrutinio–, han asegurado la existencia de fraude electoral, sin presentar pruebas concretas, a raíz de los problemas logísticos del domingo.
Recomendaciones de la OEA
Según los datos recopilados por la OEA, el horario promedio de apertura de las mesas observadas fue a las 08:03 horas (13:03 GMT), excediendo en una hora el tiempo estipulado por la normativa vigente. Este retraso generó largas filas en algunos centros de votación de la capital.
La misión constató que la dilación se debió a factores como la ausencia de los miembros de mesa, los retrasos en el traslado del material electoral y las dificultades en la instalación de un nuevo programa informático de escrutinio.
En este contexto, la OEA urgió a Perú a identificar con precisión las causas de estas demoras y a establecer las medidas necesarias para evitar su repetición en futuros procesos electorales, especialmente de cara a la segunda vuelta programada para el 7 de junio.
Asimismo, recomendó a las autoridades electorales revisar los planes de contingencia para responder de manera oportuna y eficaz a los contratiempos, con el fin de garantizar que el ejercicio del derecho al voto no se vea afectado por deficiencias logísticas.
Otras sugerencias incluyen la planificación de simulacros para poner a prueba todos los componentes y sistemas tecnológicos que se implementarán durante la jornada electoral, así como fortalecer la planificación logística general del proceso.
A pesar de las incidencias, la misión resaltó que el protocolo de escrutinio de las actas funcionó correctamente. Además, ningún elector se quedó sin votar, y el portal digital para la consulta de resultados en tiempo real operó de manera adecuada.




