ESTADOS UNIDOS.-
Papa John’s, la reconocida cadena internacional de pizzas, ha anunciado un plan de reestructuración que contempla el cierre de 300 restaurantes en los próximos dos años. Esta medida se produce en un contexto de estancamiento en las ventas y una significativa caída en el valor de sus acciones.
La decisión fue confirmada por Ravi Thanawala, director financiero de la compañía, durante una reciente llamada de resultados financieros. Thanawala explicó que los locales afectados son aquellos que no cumplen con las expectativas de la marca o carecen de una ruta clara hacia una mejora financiera sostenible. Asimismo, señaló que algunos cierres se realizarán en zonas donde la empresa puede transferir eficazmente las ventas a otra sucursal cercana.
Según el plan presentado, 200 restaurantes dejarán de operar antes de que concluya 2026, mientras que los 100 restantes cerrarán en 2027. Estas 300 sucursales representan aproximadamente el 5% de las cerca de 6,000 ubicaciones que Papa John’s tiene distribuidas en alrededor de 50 países y territorios. Hasta el momento, la empresa no ha revelado cuáles serán los restaurantes específicos afectados.
Este ajuste forma parte de una estrategia para fortalecer el desempeño de la compañía, especialmente en Estados Unidos. A principios de este mes, Papa John’s informó ingresos de 2,100 millones de dólares en 2025, una cifra que se mantuvo prácticamente sin cambios respecto al año anterior. Sin embargo, las utilidades han mostrado una tendencia a la baja, y las acciones de la compañía han caído un 31% en los últimos 12 meses.
Además de los cierres, Thanawala anunció una reducción del 7% en la plantilla corporativa, que asciende a 104,000 empleados. No se especificó si estos recortes ya se han efectuado o si forman parte de un plan en curso.
La empresa también ha enfrentado controversias significativas en años recientes. En 2018, el fundador John Schnatter se vio obligado a renunciar tras admitir el uso de un insulto racial. Aunque Schnatter argumentó que solo repetía la palabra para describir su uso por otro fundador de una cadena de comida rápida, el incidente generó una considerable polémica. Posteriormente, Schnatter atribuyó la desaceleración de las ventas a la controversia de los jugadores de la NFL que se arrodillaban durante el himno nacional, una protesta contra la brutalidad policial y la desigualdad social.
A raíz de la controversia, Papa John’s eliminó la imagen de su fundador de sus materiales publicitarios y comerciales, y le retiró el acceso a su oficina en la sede corporativa de Louisville, Kentucky. Schnatter demandó a la compañía, alegando un trato injusto, litigio que se resolvió al año siguiente.
Con estas medidas de cierre de restaurantes y ajustes en su estructura laboral, Papa John’s busca estabilizar sus finanzas y recuperar el impulso en un mercado cada vez más competitivo.


