Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV extendió sus felicitaciones a los Estados Unidos este sábado con motivo del 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia, aprovechando la ocasión para instar a reforzar el compromiso con la dignidad humana, la acogida de los migrantes y la defensa de las libertades fundamentales.
En un mensaje difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el pontífice —el primer papa estadounidense en la historia— afirmó que proteger la vida humana también implica «acoger, proteger y asistir a los migrantes», al destacar que estos han sido parte esencial del desarrollo y la identidad de la nación desde sus orígenes.
León XIV expresó sus felicitaciones a todos los estadounidenses y señaló que esta fecha histórica representa una oportunidad para celebrar el recorrido del país, pero también para reflexionar sobre la responsabilidad compartida entre las generaciones presentes y futuras en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.
El pontífice reiteró que la defensa de la vida debe abarcar todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, e insistió en la necesidad de construir una sociedad donde las personas más vulnerables, quienes sufren y los olvidados sean acogidos con compasión, solidaridad y amor.
Asimismo, sostuvo que recibir a los inmigrantes con generosidad no constituye únicamente un acto de caridad, sino también un reconocimiento de la dignidad inherente de toda persona.
En su mensaje, León XIV recordó que millones de personas llegaron a Estados Unidos en busca de libertad, oportunidades y un lugar donde construir sus vidas, contribuyendo decisivamente al desarrollo económico, cultural y social del país.
El papa destacó que esas historias de esfuerzo y sacrificio forman parte del carácter nacional y reiteró que los desafíos actuales solo podrán enfrentarse mediante la unidad y la cooperación entre todos los ciudadanos.
Otro de los aspectos resaltados por el líder de la Iglesia católica fue la libertad religiosa, definida como el derecho de cada persona a practicar su fe de acuerdo con su conciencia, sin presiones ni temor.
Indicó que este principio ha sido uno de los pilares de la promesa estadounidense, al garantizar tanto la dignidad individual como la convivencia pacífica dentro de una sociedad diversa.
En la parte final de su mensaje, León XIV exhortó a los estadounidenses a renovar su compromiso con la libertad, la justicia, la igualdad de oportunidades y la democracia.
También invitó a honrar el legado de quienes forjaron la nación, fortaleciendo las comunidades, respetando las diferencias y trabajando conjuntamente por una unión más sólida.





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