Lisboa.- Portugal ha mantenido un amplio despliegue de recursos para intentar controlar el devastador incendio forestal que afecta la localidad de Vouzela, en el centro del país. Más de 1,100 bomberos trabajan sin descanso junto a 120 militares de la Unidad Militar de Protección Civil de España para frenar el avance del fuego.
Las llamas, que comenzaron durante la madrugada del jueves, se han expandido rápidamente y presentan varios frentes activos. Esto ha obligado a las autoridades portuguesas a reforzar la respuesta con ayuda internacional en medio de una intensa ola de calor y condiciones meteorológicas extremadamente adversas.
El ministro del Interior de Portugal, Luis Neves, informó que el Gobierno activó los mecanismos bilaterales de cooperación con España y Marruecos, además del Mecanismo Europeo de Protección Civil, con el objetivo de fortalecer las labores de extinción y proteger a las comunidades afectadas.
Neves confirmó que durante la madrugada llegaron al país los 120 efectivos de la Unidad Militar de Protección Civil de España, acompañados por un avión especializado en la lucha contra incendios forestales. Asimismo, adelantó que durante la noche podrían incorporarse dos aeronaves adicionales enviadas por Italia.
Posteriormente, el Gobierno italiano confirmó el despliegue de dos aviones anfibios Canadair pertenecientes al Cuerpo Nacional de Bomberos. El incendio de Vouzela ya ha provocado dos heridos graves, ambos civiles, mientras las autoridades investigan la posibilidad de que el fuego haya sido causado de forma intencional.
De acuerdo con la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC), hasta la mañana del viernes el siniestro había arrasado unas 10,000 hectáreas de terreno, convirtiéndose en uno de los incendios más graves registrados este verano en Portugal.
La emergencia se agrava por las elevadas temperaturas que afectan al territorio portugués. Trece distritos del Portugal continental permanecen este sábado bajo alerta roja por calor extremo, con registros que podrían alcanzar los 42 grados Celsius en la ciudad de Évora.
Además, amplias zonas del norte y del sur del país continúan bajo riesgo máximo de incendios forestales. Según las previsiones meteorológicas, esta situación se mantendrá al menos hasta este domingo.
Ante el elevado riesgo de nuevos focos y la dificultad para controlar los incendios activos, el Gobierno portugués declaró la situación de alerta en todo el territorio nacional hasta el próximo lunes. Las autoridades instan a la población a extremar las precauciones y evitar cualquier actividad que pueda originar nuevos incendios.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando para contener las llamas y minimizar los daños.




