ESTADOS UNIDOS.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado formalmente la intervención de una coalición internacional para garantizar el libre tránsito en el estrecho de Ormuz. El mandatario precisó que “muchos países” enviarán “buques de guerra” como respuesta a la decisión de Irán de bloquear este paso marítimo crucial para el comercio energético global.
A través de su plataforma Truth Social, Trump expresó su expectativa de que naciones como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido, “que se ven afectados por esta restricción artificial”, desplieguen embarcaciones en la zona. El objetivo, según el presidente, es que el estrecho de Ormuz “deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada”.
El mandatario subrayó la responsabilidad compartida en el mantenimiento de esta ruta vital, afirmando que “los países del mundo que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz deben encargarse de ese paso, ¡y nosotros ayudaremos… y mucho!”.
A pesar de haber afirmado previamente que la capacidad militar de Irán había sido “destruida al 100%”, Trump advirtió sobre las tácticas de resistencia del país asiático. Señaló que a Irán “le resulta fácil enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún punto de este estrecho, por muy derrotados que estén”.
En este contexto, el presidente añadió que “mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin cesar la costa y hundirá continuamente barcos iraníes”. Concluyó su mensaje asegurando que “de una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y libre”.
Paralelamente, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, propuso la formación de una “coalición internacional” para escoltar embarcaciones. Por su parte, Trump indicó que, “si es necesario”, la Marina estadounidense comenzará estas operaciones “a la brevedad”. Estas acciones se plantean en respuesta al reciente ataque a la isla de Jarg, una ubicación crítica donde se almacena el 90% del petróleo de exportación iraní, según informó la agencia EFE.
Por otro lado, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, mantiene su postura de cerrar el estrecho, por donde transita el 20% del crudo mundial. Esta medida se presenta como represalia a los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.




