LONDRES.- El expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, ha sido puesto en libertad bajo investigación por la Policía británica tras casi once horas de detención. El arresto se produjo bajo sospecha de mala conducta en cargo público, vinculado al caso Epstein.
La Policía del Valle del Támesis, a cargo de la investigación, confirmó mediante un breve comunicado la liberación bajo investigación de un hombre “de unos sesenta años”, arrestado el jueves en Norfolk, al este de Inglaterra. La institución precisó que sus pesquisas en la zona habían concluido, aunque evitó identificar al detenido como el príncipe Andrés.
Pese a la falta de identificación oficial, el exduque de York, quien hoy cumplió 66 años, fue captado por fotógrafos el jueves saliendo de la comisaría de Aylsham, en Norfolk. El príncipe Andrés había sido interrogado en dicha sede policial tras su detención matutina en su finca privada de Sandringham.
La instantánea, tomada casi once horas después de su arresto, muestra al expríncipe reclinado en el asiento trasero de un vehículo, con los ojos abiertos y las manos entrecruzadas.
Las autoridades del Valle del Támesis informaron que la investigación continúa en varias propiedades de la región de Berkshire. Windsor, lugar donde residía el príncipe Andrés hasta su reciente abandono forzoso de la mansión Royal Lodge, pertenece a la jurisdicción de esta fuerza policial.
Tras conocerse la detención, el rey Carlos III emitió un comunicado matutino expresando su “profunda preocupación” por el arresto de su hermano Andrés. No obstante, el monarca defendió que “la ley debe seguir su curso” y mantuvo su agenda pública, mostrando respaldo a las autoridades.
La controversia en torno a Andrés Mountbatten-Windsor, a quien su hermano retiró todos los títulos nobiliarios y honores en octubre, se intensificó tras la divulgación de correos por el Departamento de Justicia de EE.UU. Estos documentos revelan que el expríncipe habría facilitado a Jeffrey Epstein información sensible del gobierno británico durante su desempeño como enviado especial del Reino Unido para comercio e inversión.
Días antes, la Policía del Valle del Támesis había anunciado que estaba evaluando dicha información para determinar si procedía una investigación criminal.
El escándalo de los “Papeles de Epstein” ha generado un impacto significativo en la corona británica. El arresto del príncipe Andrés lo convierte en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser detenido.
Aunque el príncipe Andrés siempre ha negado su implicación en la red de abusos sexuales a menores de Epstein, tanto su madre, la fallecida reina Isabel II, como ahora el rey Carlos III, han tomado medidas para apartarlo progresivamente de la vida pública, buscando mitigar el daño reputacional a la monarquía.


