Santo Domingo.- El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), bajo la dirección ejecutiva de Eddy Alcántara, sostuvo una reunión con representantes de las principales cadenas de supermercados del país para analizar la situación relacionada con las denominadas “líneas blancas”. El objetivo central del encuentro fue garantizar el cumplimiento de las normas de registro sanitario y etiquetado, así como proteger a los consumidores en la República Dominicana.
La reunión, celebrada en la sede de la institución, forma parte de un proceso de diálogo impulsado por Pro Consumidor para conocer de primera mano las diferencias existentes entre los sectores industriales y los establecimientos comerciales. Esto busca procurar soluciones que aseguren el respeto a las normativas vigentes y la protección efectiva de los derechos de los consumidores.
Durante el encuentro, Alcántara explicó que este tema ha sido tratado previamente con el director de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS), Marco Balaguer. Ambos acordaron abordar con seriedad la situación del registro sanitario de estos productos, con el fin de llevar tranquilidad tanto al sector productivo como al comercial.
El funcionario reiteró el compromiso de Pro Consumidor de velar por el cumplimiento de las disposiciones legales que regulan la comercialización de productos en la República Dominicana. Esta labor se realiza en defensa de la salud, la seguridad y los derechos económicos de los consumidores.
Alcántara recordó que en 2022, la institución emitió la Resolución 1579-22 sobre Cumplimiento de Etiquetado de Alimentos. Dicha resolución establece la obligatoriedad de acatar la norma NORDOM 53, que rige el etiquetado general de alimentos previamente envasados. Esta normativa define los requisitos que deben cumplir las etiquetas de los productos comercializados en el país, incluyendo información clara y veraz para los consumidores.
Desde la entrada en vigencia de esta disposición, la entidad ha desarrollado un amplio programa de supervisión y vigilancia, mediante operativos permanentes realizados por su cuerpo de inspectores en supermercados, almacenes y otros establecimientos comerciales.
“Como resultado de estas acciones de verificación, hemos revisado y retirado del mercado aquellos productos que no cumplen con las normas establecidas, que no están aptos para el consumo o que pudieran representar algún riesgo para la salud de los consumidores”, señaló Alcántara.
El director subrayó que el objetivo fundamental de estas medidas es garantizar la inocuidad y calidad de los productos que llegan a la población, fortaleciendo los mecanismos de control para evitar irregularidades en la comercialización de alimentos y otros bienes de consumo.
Asimismo, reiteró el llamado a proveedores, importadores y comerciantes a cumplir estrictamente con las normativas vigentes, al considerar que estas disposiciones son herramientas esenciales para proteger los derechos a la salud, a la información veraz y a los intereses económicos de los ciudadanos.
Finalmente, Alcántara adelantó que estas reuniones continuarán en los próximos días con los distintos actores involucrados en el tema. Indicó además que se prevé la participación del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, así como de otras instituciones del Estado, con el propósito de construir una solución consensuada que garantice el cumplimiento de la ley y la estabilidad del mercado.




