Santo Domingo.- Las interrupciones eléctricas (apagones) continúan generando protestas en sectores del Gran Santo Domingo, que incluyen la quema de neumáticos y otras exigencias.
Recientemente, el presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, explicó que los apagones están relacionados con el mantenimiento y habló de las inversiones y cambios que se preparan para mejorar el servicio eléctrico.
Esta semana, en el distrito municipal de Arroyo Barril, Samaná, sus residentes se lanzaron a las calles a protestar en reclamo de una solución a los prolongados apagones que, según ellos, vienen afectando a diferentes sectores de esa demarcación.
Ayer viernes, varias organizaciones de Moca y Navarrete convocaron a un paro para el próximo lunes, ante la falta de energía eléctrica, que se extiende, en ocasiones, hasta por 12 horas.
Entretanto, el jueves, los moradores de la comunidad José Reyes, en la provincia de Santiago, se manifestaron con quema de neumáticos y lanzando escombros en la autopista Duarte, exigiendo el cese de las interrupciones energéticas.
Los apagones en San Francisco de Macorís, Bonao y María Trinidad Sánchez han estado a la orden del día, obligando a sus residentes a exigir al Gobierno la normalización del sistema.
A medida que aumenta el malestar colectivo, también lo hace la creatividad ciudadana para exigir. Los cacerolazos han formado parte de la protesta contra las autoridades para exigir que se detengan los apagones.
Marranzini ha planteado en varias ocasiones que el sistema eléctrico dominicano requiere de six a ocho años adicionales de transformación para considerarse un sistema completamente desarrollado.




