SAN JUAN, Puerto Rico.– La interrupción en los servicios aeroportuarios de Estados Unidos se ha extendido a territorios como Puerto Rico, donde el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en San Juan ha recomendado a los pasajeros presentarse con hasta cuatro horas de antelación. Esta medida se debe a la significativa falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), una consecuencia directa del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ha dejado a miles de empleados sin pago completo desde el 14 de febrero.
La escasez de agentes de la TSA ha obligado al Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, el más concurrido del archipiélago, a cancelar decenas de vuelos y a implementar una consolidación de operaciones. Nelman Nevárez, director de operaciones de Aerostar Airports Holdings, la compañía operadora del aeropuerto, confirmó el cierre temporal de la Terminal A para optimizar los recursos disponibles.
“El fin de semana pasado, el sábado para ser específicos, el nivel de ausencias que estaba experimentando el TSA, nos vimos en la posición de tener que cerrar lo que es el terminal A y consolidar las operaciones completas de todo lo que es el aeropuerto en el punto de seguridad central. Esto, pues obviamente, va a traer lo que son las filas, el tiempo de espera”, explicó Nevárez en un video compartido en la cuenta de Facebook de Aerostar. El director solicitó además a los viajeros llegar preparados, sin artículos prohibidos como geles o líquidos mayores a 3.4 onzas, con el fin de agilizar los procesos de inspección.
El alto nivel de ausentismo se atribuye a que los agentes de la TSA no están recibiendo su pago completo debido al cierre del DHS. En Puerto Rico, la TSA ha reportado entre 20 y 30 ausencias diarias. “De un turno de 180 personas tener 30 fuera crea una situación bastante difícil para atender. Por eso la necesidad de cerrar el punto de seguridad de la Terminal A, porque ahí pudimos concentrar los recursos en un mismo lugar”, detalló Nevárez a El Nuevo Día. El director recordó que un cierre federal previo a finales del año pasado también afectó a estos empleados, y enfatizó que “al tener tanta gente que no se presenta, ya hay que entender que no ha pasado dos meses desde el último cierre y que hay mucha gente afectada económicamente”.
Las autoridades también han recomendado a los pasajeros verificar el estatus de sus vuelos directamente con sus aerolíneas antes de dirigirse a los aeropuertos. El DHS, que engloba a la TSA y otras agencias como ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.), ha atribuido la crisis a los demócratas en el Congreso. Una publicación en la cuenta de X del DHS instó a “¡PONGAN FIN AL CIERRE DEMÓCRATA!”, argumentando que “el imprudente cierre del DHS por parte de los demócratas golpea duramente a los estadounidenses: 100,000 trabajadores se quedan sin cobrar”.
Por su parte, los demócratas han condicionado la financiación de la agencia a la inclusión de nuevos protocolos para los agentes federales en intervenciones migratorias. Hasta la mañana de hoy, el cierre parcial del DHS persistía, sin que se confirmara una votación en el Senado sobre un proyecto de financiamiento que estaba previsto para este lunes.


