Santo Domingo, República Dominicana.- Las cárceles del país continúan siendo focos de operaciones para organizaciones criminales, donde individuos privados de libertad mantienen la capacidad de coordinar y ordenar delitos graves. Estas actividades incluyen desde asesinatos y secuestros hasta asaltos, estafas y robos, gestionados en gran medida a través de comunicaciones telefónicas.
Un caso reciente que ha captado la atención pública es el robo perpetrado la semana pasada en la joyería Popi Oro, ubicada en el sector Cristo Rey de esta capital. Según las investigaciones del Ministerio Público, este delito fue planificado y dirigido desde la cárcel de La Victoria por Juan Alexander Gálvez Marte (Alex Bronx), identificado como el líder de la banda Los Bronx.
Las autoridades han señalado que la capacidad de los reclusos para ordenar muertes y coordinar actividades ilícitas desde los centros penitenciarios es una problemática persistente.
Entre los casos de alto perfil que, según las investigaciones, se habrían gestado tras las rejas, destaca el atentado contra el expelotero de Grandes Ligas David Ortiz. Este suceso, que tuvo un impacto nacional e internacional, fue presuntamente planificado desde la cárcel del 15 de Azua por José Eduardo Ciprián (Chuky), quien habría financiado la operación de sicariato. Para ello, Ciprián contó con la colaboración de Alberto Miguel Rodríguez Mota, encargado de contactar a los demás sicarios.
Asimismo, el interno Jesús Pascual Cabrera Ruiz, quien cumple condena por narcotráfico, es señalado por supuestamente haber dirigido una red de sicariato desde prisión. Se le atribuye haber ordenado, mediante llamadas con teléfonos celulares, los asesinatos de César Sánchez Ortiz (Caballón), Juan Francisco Piña Mateo (Francis Boutique), José Bienvenido Marte Mercedes y Fredy Mario Manzanillo. También se le imputa haber ordenado la muerte de un miembro de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el intento de homicidio contra el narcotraficante Winston Rizik (El Gallero).
Otras investigaciones han vinculado la planificación desde prisión con el asesinato del periodista Blas Olivo, el secuestro y asesinato de Víctor Augusto Féliz Matos, el atentado contra el abogado y periodista Jordi Veras, y el intento de asalto a la cárcel de Najayo.




