Santo Domingo.- Mayo, históricamente reconocido como el mes más lluvioso en la República Dominicana, ha registrado una ausencia casi total de precipitaciones en este 2026, un comportamiento climático calificado como inusual y preocupante por expertos locales e internacionales.
Gloria Ceballos, directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Onamet), junto a analistas climáticos como Jeff Berardelli y Ben Noll, han emitido advertencias sobre posibles condiciones extremas asociadas al fenómeno El Niño.
La ausencia de lluvias ha sorprendido incluso a Gloria Ceballos, quien describió las actuales condiciones como “atípicas” para esta época del año. La funcionaria sugirió que este comportamiento podría estar vinculado al desarrollo gradual del fenómeno El Niño, conocido por generar periodos más secos y temperaturas elevadas en la República Dominicana y gran parte del Caribe.
Ceballos explicó que, a pesar de que mayo suele marcar el inicio de la temporada húmeda, las lluvias no se han manifestado de manera significativa y, hasta el momento, no existen pronósticos de precipitaciones importantes para los próximos días. Mientras tanto, las altas temperaturas continuarán afectando gran parte del país.
Según la Onamet, un sistema de alta presión permanece dominando las condiciones atmosféricas, favoreciendo cielos despejados, escasas lluvias, vientos cálidos y un ambiente propicio para actividades al aire libre.
En condiciones normales, mayo representa el comienzo de la temporada de lluvias en el país, influenciado por el aumento de las temperaturas, la humedad atmosférica y la frecuente llegada de ondas tropicales, sistemas que generan nubosidad, aguaceros y tormentas eléctricas.
A esto se suman factores como el calentamiento diurno y el relieve montañoso dominicano, que usualmente propician la formación de lluvias, especialmente durante las tardes. Sin embargo, este año el patrón climático ha cambiado considerablemente.
Los servicios meteorológicos internacionales han advertido sobre la posible formación del fenómeno climático El Niño durante la segunda mitad de 2026.
De acuerdo con las estimaciones de la Onamet, este fenómeno provocaría periodos más secos y temperaturas más elevadas en la República Dominicana.
“La tendencia es que para julio, agosto y septiembre tengamos el fenómeno El Niño. Se manifiesta con períodos más secos para nosotros”, explicó Gloria Ceballos.
La meteoróloga también indicó que las temporadas ciclónicas suelen ser menos activas cuando El Niño está presente, debido a los cambios atmosféricos que dificultan la formación de huracanes en el Atlántico.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió recientemente que existen altas probabilidades de que El Niño reaparezca entre mayo y julio, y algunos modelos climáticos sugieren que podría alcanzar una intensidad histórica.
El analista meteorológico estadounidense Jeff Berardelli señaló que los modelos climáticos muestran la posibilidad de un “Súper El Niño”, con temperaturas oceánicas que podrían aproximarse a niveles récord.
Según Berardelli, este fenómeno tendría la capacidad de impulsar nuevas olas de calor extremas, sequías prolongadas y eventos de lluvias intensas en distintas regiones del mundo, además de reducir la actividad ciclónica en el Atlántico.
Por su parte, el analista climático Ben Noll afirmó que nuevos datos del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos muestran una probabilidad cercana al 100 % de un Súper El Niño para octubre.
El Niño y La Niña forman parte del sistema climático conocido como Oscilación del Sur, originado en el océano Pacífico y con impacto global.
El Niño ocurre cuando las aguas del Pacífico se calientan más de lo normal, provocando un aumento de las temperaturas globales y menos lluvias en regiones como el Caribe. En cambio, La Niña se produce cuando esas aguas se enfrían, favoreciendo temperaturas ligeramente más bajas y un aumento de las precipitaciones.
Actualmente, el planeta se encuentra en una fase neutral, sin la influencia marcada de ninguno de estos fenómenos, por lo que las condiciones climáticas locales están siendo determinadas principalmente por sistemas de alta presión y el calentamiento propio de la temporada.
El director de la Defensa Civil Dominicana, Juan Salas, aseguró que el país ha fortalecido sus herramientas científicas y tecnológicas para enfrentar posibles efectos de El Niño.
Indicó que las instituciones trabajan coordinadamente utilizando análisis de datos, sistemas de georreferenciación y monitoreo climático para identificar zonas vulnerables y reducir riesgos de desastres.
Entre las medidas implementadas destacó el mapeo de 53 sectores vulnerables del Distrito Nacional, así como el desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial junto al Instituto Tecnológico de Santo Domingo.
También resaltó el uso de aplicaciones móviles como “AlertaDo”, creada para reportar incidencias climáticas y fortalecer la respuesta de emergencia en tiempo real.


