Saná.- Dos rescatistas fallecieron este martes cuando un misil impactó cerca del buque mercante Tihama, donde cuatro tripulantes murieron tras ser atacado por los rebeldes hutíes en el estrecho de Bab al Mandeb, la entrada al mar Rojo. Según informó el Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen.
La Guardia Costera yemení declaró en un comunicado que dos efectivos de la Segunda Brigada Naval de las Fuerzas de Resistencia Nacional murieron cuando un misil impactó en su zona de operaciones mientras realizaban labores de rescate cerca del buque atacado.
Previo a esto, el Ministerio de Transportes yemení denunció que los hutíes lanzaron otro misil mientras los equipos de rescate intentaban llegar hasta la tripulación del Tihama, lo cual fue descrito como una acción para «obstaculizar» las operaciones de los rescatistas.
Según el departamento, el buque fue alcanzado por tres misiles balísticos mientras transitaba por Bab al Mandeb, el estrecho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, cargado con alimentos. Esto provocó la muerte de otros tres tripulantes paquistaníes y uno indonesio.
Otras diez personas resultaron heridas, entre ellas siete miembros de la tripulación, dos guardacostas y un efectivo de la brigada naval.
Además, la Guardia Costera añadió que, unas tres horas después del ataque inicial, se avistó una embarcación no tripulada cargada con explosivos acercándose al buque dañado. Sin embargo, fue interceptada y destruida por las Fuerzas Armadas.
El Tihama fue atacado repetidamente con misiles alrededor de las 9:30 hora local (6:30 GMT) y llevaba once marineros de nacionalidad paquistaní e indonesia a bordo. Estas son las primeras víctimas mortales registradas en ataques hutíes contra Bab al Mandeb, después de que los insurgentes respaldados por Irán impusieron un bloqueo marítimo a Arabia Saudí a finales de julio tras acusar a la monarquía petrolera de bombardear el aeropuerto internacional de Saná, la capital del Yemen.
Esta acción, que todavía no ha sido reivindicada por el movimiento rebelde, se enmarca en la peor escalada de violencia entre los hutíes y el Gobierno del Yemen, respaldado por Arabia Saudí, desde la tregua alcanzada con la mediación de la ONU en 2022.
Además, los insurgentes mantienen un conflicto directo con Arabia Saudí, que recientemente ha anunciado la creación de la denominada Alianza Multinacional para la Seguridad Marítima para proteger el mar Rojo en medio del bloqueo impuesto por los hutíes.




