Pedro Brand.- Decenas de familias que serán desalojadas para dar paso a la construcción del elevado en la autopista Duarte solicitaron un encuentro con representantes de la empresa responsable del proyecto, con el fin de recibir información clara sobre el proceso de adquisición de los terrenos y las compensaciones económicas por sus viviendas y locales comerciales.
Los afectados aseguraron que viven en un ambiente de incertidumbre, debido a que ya fueron notificados de que sus propiedades serán intervenidas, pero hasta el momento desconocen cómo se realizará el levantamiento de los inmuebles, la tasación y el pago de las indemnizaciones correspondientes.
Explicaron que no se oponen a la ejecución de la obra, al reconocer que contribuirá a mejorar la circulación vehicular en la autopista Duarte y beneficiará a miles de conductores. No obstante, insistieron en que el desarrollo del proyecto debe ir acompañado de un proceso transparente y de compensaciones justas que les permitan adquirir una vivienda digna o reubicar sus negocios sin sufrir pérdidas económicas.
La mayoría de las viviendas y establecimientos comerciales que serán demolidos se encuentran ubicados a ambos lados de la autopista Duarte, en el centro del municipio de Pedro Brand, donde muchas de estas familias han residido y desarrollado sus actividades productivas durante décadas.
Los voceros del grupo hicieron un llamado al presidente Luis Abinader para que instruya al Ministerio de Obras Públicas y a la empresa concesionaria a garantizar un proceso de negociación transparente, equitativo y respetuoso de los derechos de los propietarios afectados.
Asimismo, solicitaron la apertura de un canal permanente de diálogo con las autoridades y la empresa constructora, con el objetivo de conocer los detalles del proyecto, despejar las inquietudes existentes y evitar conflictos durante el proceso de desalojo.
Los residentes reiteraron que respaldan la construcción del elevado por el impacto positivo que tendrá en la movilidad, pero advirtieron que esperan ser indemnizados conforme al valor real de sus propiedades, construidas con años de trabajo y sacrificio, para que ninguna familia resulte perjudicada por el desarrollo de la obra.




