Moscú.- El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, encabezado por el ministro Serguéi Lavrov, ha solicitado una respuesta inmediata al Departamento de Estado estadounidense en relación con las acusaciones de que Washington proporcionó información militar a Ucrania, lo cual habría permitido ataques contra objetivos civiles en territorio ruso.
Lavrov afirmó este viernes que su gobierno ha formulado varias preguntas al Departamento de Estado y espera una respuesta sobre el supuesto apoyo de Washington a las operaciones militares ucranianas. El ministro sostuvo que Moscú cuestiona la participación de Estados Unidos en la preparación y ejecución de ataques contra objetivos civiles dentro del territorio ruso.
El canciller ruso aseguró que su país no impondrá ultimátums a Washington, sino que está dispuesto a continuar las negociaciones con Estados Unidos. Lavrov indicó que Rusia seguirá recibiendo a los enviados especiales del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, siempre y cuando mantengan la confianza del mandatario estadounidense.
Lavrov recordó que después de una visita de Witkoff, el presidente Vladimir Putin aceptó propuestas planteadas por Estados Unidos durante una cumbre en Alaska. Sin embargo, posteriormente Washington impuso sanciones contra las petroleras rusas Lukoil y Rosneft.
El funcionario también criticó recientes declaraciones del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio sobre el papel de Washington en la guerra de Ucrania, calificándolas de contradictorias. Lavrov cuestionó que mientras Estados Unidos respalda a Ucrania mediante el suministro de armas y datos de inteligencia, critica los ataques rusos.
El ministro ruso advirtió que Moscú aumentará la intensidad de sus ataques contra la maquinaria militar ucraniana hasta alcanzar una solución que considere duradera, fiable y estable. También afirmó que Rusia reforzará sus métodos para destruir los elementos que sostienen la capacidad bélica de Kiev con apoyo occidental.
Lavrov contrapuso esta estrategia a los ataques ucranianos contra refinerías rusas y contra la empresa de comercio electrónico Wildberries, las cuales las autoridades rusas califican como acciones contra infraestructura civil. El canciller ruso aseguró que Moscú no recurrirá a métodos atribuidos a Ucrania y defendió las operaciones rusas contra infraestructura portuaria, energética y logística ucraniana.
Según Lavrov, aumentan las voces que piden a Rusia detener inmediatamente estos ataques. Sin embargo, rechazó esos llamados y sostuvo que las acciones militares solo cesarán cuando exista una solución de largo plazo que sea fiable y sostenible para el conflicto.




