NAIROBI.- La Organización No Gubernamental (ONG) Save The Children ha lanzado un llamado urgente a la comunidad internacional para intensificar los esfuerzos de contención del brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha provocado al menos 130 muertes. El brote fue declarado el pasado viernes y representa una grave amenaza humanitaria.
En un comunicado, la ONG alertó sobre una «carrera contrarreloj» para controlar la enfermedad antes de su mayor propagación en la RDC, un país con «sistemas de salud diezmados» que tardaron en detectar el virus y carecen de los recursos necesarios para frenar su avance.
Save The Children destacó que la OMS ha registrado «al menos 500 casos sospechosos de ébola, incluidos los 130 fallecimientos, en la RDC desde el inicio del nuevo brote hace dos semanas».
La organización recordó que, en brotes anteriores, los niños pequeños que se infectan por contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo presentan una alta tasa de mortalidad.
Los menores son particularmente vulnerables a sufrir traumas y explotación durante estos brotes, y muchos pueden quedar huérfanos, enfrentándose a la estigmatización, el aislamiento o el abandono.
Greg Ramm, director de Save the Children en la RDC, enfatizó que el brote, cuyo epicentro se sitúa en la provincia de Ituri, «se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos».
Ramm consideró «crucial que la comunidad internacional intensifique sus esfuerzos para proteger a los niños y las familias de la RDC» y «ayudar a detener la propagación» de la enfermedad.
El brote actual es causado por la cepa Bundibugyo, que presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 30% y el 50%, según la OMS.
El virus, que comenzó a circular a finales del pasado abril, afecta a las zonas sanitarias de Mongwalu, Rwampara, Bunia y Nyankunde, todas en la provincia de Ituri. También se han reportado casos en la adyacente provincia de Kivu del Norte.
La alarma se extiende más allá de la RDC: Uganda ha confirmado dos casos en su capital, Kampala, incluyendo un ciudadano congoleño fallecido considerado un caso importado. Además, Sudán del Sur ha detectado un caso en el estado de Ecuatoria Occidental, cercano a la frontera congoleña.
Este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la RDC desde que el virus fue detectado por primera vez en 1976.
La OMS declaró el pasado domingo el brote como una «emergencia de salud pública de importancia internacional», lo que llevó a países africanos como Ruanda a reforzar sus controles sanitarios y cerrar sus fronteras.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, y sus síntomas incluyen fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
La OMS indica que la tasa de mortalidad media del virus oscila entre el 25% y el 90%.


