Minnesota.-
El senador demócrata Chris Murphy de Connecticut ha condicionado la asignación de recursos adicionales a la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), exigiendo que la entidad evite futuros abusos en sus operaciones. Esta postura surge en medio de las negociaciones presupuestarias para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), donde el legislador ha presentado una serie de incidentes que, a su juicio, revelan graves violaciones de derechos.
A través de su cuenta de X, el senador Murphy detalló cinco casos que, según él, ilustran cómo los operativos federales en Minnesota, bajo la actual política migratoria del presidente Donald Trump, han derivado en abusos de poder y transgresiones constitucionales.
Uno de los ejemplos citados involucra a Ramón Manera, un ciudadano estadounidense que fue detenido afuera de su domicilio en un suburbio de Minneapolis por un agente de la Patrulla Fronteriza. Según Murphy, el propio agente justificó la detención de Manera basándose en su acento al hablar.
El senador enfatizó que, a pesar de que Manera portaba su identificación y su estatus pudo haber sido verificado en el lugar, la detención por la única sospecha de ser indocumentado debido a su acento es inaceptable. “Ramón Manera es ciudadano estadounidense. Hay muchos ciudadanos estadounidenses con acento,” afirmó Murphy. “Eso no justifica su detención.”
En otro incidente expuesto por el senador, una mujer que grababa a agentes federales patrullando en St. Peter desde su vehículo fue perseguida por tres automóviles policiales sin identificación en un camino rural. Murphy argumentó que la mujer ejercía un derecho protegido por la Primera Enmienda de la Constitución y no había cometido delito alguno.
El relato de Murphy detalla que los vehículos acorralaron a la mujer, y agentes enmascarados descendieron con armas desenfundadas, la obligaron a salir de su automóvil y la esposaron tras forzar la puerta del vehículo. “Observar y grabar a agentes federales y fuerzas del orden locales es un derecho constitucional,” declaró el senador, añadiendo que “Eso no es Estados Unidos.”
El legislador también describió un operativo en la Roosevelt High School, donde agentes armados y enmascarados ingresaron a la propiedad escolar después de la salida de los estudiantes. Durante el incidente, dos profesores fueron esposados y se utilizaron irritantes químicos y gases lacrimógenos contra estudiantes y personal, llevando al cierre de la escuela por el resto de la semana. Murphy recordó que, antes de la administración Trump, existía una política bipartidista que limitaba las operaciones de ICE en “lugares sensibles” como las escuelas.
Un cuarto caso presentado fue el de Renee Good, quien falleció por disparos de un agente migratorio mientras protestaba contra una operación. La versión oficial de las autoridades, que indicaba que Good intentó arrollar a los oficiales, incluido al que disparó, no se corresponde con las imágenes de video, según Murphy.
El senador también criticó la investigación de este caso, liderada por el FBI, por no seguir los procedimientos usuales que involucran a autoridades federales y estatales y la preservación de la escena del crimen. Citando declaraciones del vicepresidente J.D. Vance, Murphy escribió: “Cuando ocurren asesinatos y abusos, nadie rinde cuentas. El vicepresidente J.D. Vance le dijo al ICE que tienen inmunidad total por asesinato y otros delitos. Esto no es lo que ocurre en una democracia. Es propio de regímenes totalitarios.”
Finalmente, Murphy mencionó el caso de Ariana, de 14 años, y su madre, Stephanie, quienes ingresaron legalmente al país, solicitaron asilo y cumplían con sus registros periódicos ante las autoridades migratorias. A pesar de su cumplimiento, fueron detenidas durante una cita de control con ICE. “La administración intenta proyectar que solo persigue a criminales violentos,” sostuvo Murphy. “Pero Ariana y su madre estaban cumpliendo la ley.”


