Santo Domingo.- Durante la tradicional reflexión del Sermón de las Siete Palabras, enmarcada en la séptima expresión de Jesús en la cruz, se emitieron contundentes señalamientos sobre el deterioro de los valores en la sociedad actual y se hizo un llamado urgente a la transformación.
La alocución, a cargo de la hermana Sor Lourdes Martínez Arcángel, quien centró su mensaje en el libro de Lucas 23:46, advirtió que “la falta de amabilidad hiere emocionalmente a las personas”, propiciando un ambiente de tensión donde el maltrato verbal y la agresividad se han vuelto comunes. La religiosa también criticó la creciente actitud de autosuficiencia, señalando que esta postura lleva a las personas a “confiar más en sí mismos que en Dios”, lo que, a su juicio, debilita los valores espirituales y el sentido de comunidad.
Uno de los puntos más enfáticos de la reflexión fue el cuestionamiento al contenido de la música urbana contemporánea. Este género fue calificado como dañino para la sociedad, con letras que “incitan a los excesos, al uso de sustancias prohibidas, al sexo desenfrenado y a la ruptura familiar”. Ante esta situación, se instó a las autoridades a intervenir, “exigir a los compositores la limpieza de sus letras” y establecer mecanismos de control más estrictos para proteger a la juventud.
Asimismo, se manifestó preocupación por el sistema educativo y la pérdida de identidad cultural. Se alertó sobre una “educación exportada, desarraigada de lo que es el pueblo dominicano”, que, según el mensaje, contribuye al debilitamiento de los valores familiares y sociales.
En un análisis más amplio, se describió un contexto social marcado por múltiples crisis, incluyendo “pobreza, desigualdad, violencia, abusos e injusticias”, factores que alimentan la desesperanza colectiva. Pese a este panorama, la disertación mantuvo una perspectiva de esperanza, afirmando que “lo que se coloca en manos de Dios no está perdido, porque todo lo que está en manos de Dios florece”.
La intervención concluyó con un firme llamado a la acción social y moral, enfatizando la necesidad de un “basta ya”. Se exhortó a la sociedad a rechazar las conductas que degradan la dignidad humana y a recuperar valores fundamentales como el respeto, la solidaridad y la responsabilidad colectiva, considerándolos pilares esenciales para la construcción de una sociedad más justa y equilibrada en la República Dominicana.


