Santo Domingo.- La superestrella japonesa Shohei Ohtani volvió a demostrar que no existe comparación posible en el béisbol actual. El miércoles por la noche, lideró la victoria 4-1 de los Dodgers sobre los Rockies de Colorado en el Dodger Stadium.
Desde su doble función como lanzador y bateador, Ohtani abrió el encuentro con un jonrón apenas minutos después de lanzar una primera entrada en blanco. Este fue el segundo juego consecutivo en el que inaugura el marcador con cuadrangular, consolidando una hazaña sin precedentes en la historia de las Grandes Ligas.
Desde el montículo, Ohtani estuvo dominante a pesar de batallar por momentos con el control y otorgar cuatro boletos —su cifra más alta de la temporada—. Mantuvo a Colorado sin hits durante seis entradas completas mientras recetaba siete ponches.
La única carrera de los Rockies ante Ohtani llegó en el cuarto inning, aprovechando bases por bolas y un bateador golpeado, pero nunca pudieron descifrarlo con el madero. Con esa actuación, se convirtió en el primer pitcher desde Jake Arrieta en 2015 en conectar un jonrón y lanzar al menos seis innings sin permitir imparables en un mismo juego.
El no-hitter combinado continuó después de su salida gracias al relevo de Will Klein, quien preservó la hazaña hasta el séptimo episodio. Sin embargo, Tyler Freeman rompió el sueño de Los Ángeles con un sencillo de dos outs frente a Tanner Scott en la octava entrada.
Aun así, los Dodgers completaron la barrida sobre Colorado y sumaron otra victoria impulsados por el fenómeno japonés, quien continúa firmando una temporada histórica. El cuadrangular de Ohtani llegó ante Tomoyuki Sugano en un duelo especial entre abridores japoneses, el número 21 de este tipo en la historia de MLB incluyendo postemporada.
El batazo viajó 424 pies hacia el jardín central con velocidad de salida de 111.3 mph, según Statcast, para su noveno jonrón del año. Además, fue apenas la segunda vez en su carrera que conecta cuadrangular en aperturas consecutivas como lanzador, algo que también consiguió en junio de 2023.
En toda la Era Moderna, iniciada en 1900, sólo cuatro jugadores habían logrado jonrones en al menos tres aperturas consecutivas como pitchers. Aunque no tuvo su comando más fino, Ohtani volvió a demostrar por qué sigue siendo el jugador más electrizante del planeta.
Su efectividad descendió a un impresionante 0.82, la mejor entre todos los lanzadores de MLB con al menos 30 entradas trabajadas esta temporada. Cada vez que sube al montículo —y toma un bate— parece capaz de hacer historia.


