Santo Domingo.- Un sobreviviente del trágico colapso del techo de la discoteca Jet Set, Humberto Urdan, compareció ante el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional para rendir su testimonio, asegurando que se emitieron advertencias sobre el riesgo inminente antes de la catástrofe que dejó 236 fallecidos. Durante la audiencia preliminar, Urdan relató con profundo dolor la pérdida de su esposa, dejando a tres hijos menores de entre 7 y 12 años.
El testigo describió cómo, alrededor de las 11:40 de la noche del suceso, un fragmento de concreto de aproximadamente 18 pulgadas, «no de plafón, sino de techo», impactó sobre él mientras se dirigía al baño, causándole una grave lesión en el hombro. Fue auxiliado por personal de seguridad del establecimiento y otra persona.
Pese a la recomendación de buscar atención médica inmediata, Urdan decidió permanecer en el lugar, consciente de la gravedad de lo ocurrido. «Yo dije: dale gracias a Dios, no me cayó en la cabeza… porque si me cae, me hubiese matado», expresó.
En un momento de profunda emotividad, el sobreviviente manifestó al juez Raymundo Mejía su deseo de haber sido la única víctima. «Magistrado, el corazón le digo que preferí que fuera en la cabeza… porque a lo mejor no muero yo, y no mueren tantas personas inocentes, y no quedan tantos niños huérfanos», declaró.
Urdan afirmó que, tras el impacto y antes del colapso total, se alertó sobre el riesgo de la estructura. Según su declaración, una persona comunicó la situación a una de las imputadas, Maribel Espaillat, señalando la necesidad de suspender la fiesta.
«Se dijo que había que suspender la fiesta… que iba a seguir cayendo el plafón y que podía haber al menos un muerto», aseveró Urdan, sugiriendo la existencia de conocimiento previo sobre el peligro inminente esa noche. Añadió que de haber tenido la misma información que los responsables, se habría marchado con su esposa. Los hermanos Antonio Espaillat y Maribel Espaillat son procesados en este caso.


