SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA.- El Ministerio Público de San Cristóbal solicitó este miércoles a un tribunal la imposición de prisión preventiva, como medida de coerción, contra un hombre imputado de la muerte violenta de su hijastra de apenas ocho meses de edad, ocurrida el pasado mes de abril.
Joel Carmona Pinales, de 25 años, es señalado como el presunto autor de homicidio voluntario y actos de tortura y barbarie. Estos crímenes habrían sido perpetrados contra la infante mientras esta se encontraba en la residencia donde el acusado convivía con la madre de la niña, ubicada en el sector Jeringa, de San Cristóbal.
La autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) reveló que la muerte fue de naturaleza violenta y rápida, con una etiología médico legal homicida, identificándose como causa principal el Síndrome del Niño Maltratado. El informe forense detalla que el cuerpo de la víctima presentaba deformidad facial derecha por contusión y edema, además de una huella de mordedura humana en la mandíbula y el cuello, compatibles con la dentición del imputado. Asimismo, se encontraron una fractura craneal, hemorragia, y contusión y edema cerebral y pulmonar.
Según la instancia del caso, los hechos ocurrieron en horas de la madrugada del día 19 de abril. La víctima dormía cuando Carmona Pinales la habría levantado por el cuello. Al percatarse de que la madre lo observaba, la soltó y la colocó nuevamente en la cama. Tras verificar su estado, la madre notó que la niña se encontraba mal, por lo que la trasladó a un hospital de la zona donde, lamentablemente, se declaró su deceso.
La Fiscalía de San Cristóbal, en su solicitud de medida de coerción, indicó que la conducta de Carmona Pinales se enmarca en los tipos penales descritos en los artículos 295 y 303-4-1 del Código Penal Dominicano, los cuales tipifican y sancionan el homicidio voluntario y los actos de tortura y barbarie contra niños, niñas o adolescentes.
La petición de prisión preventiva se sustenta en diversas pruebas testimoniales, documentales y periciales que, según el Ministerio Público, comprometen la responsabilidad penal del imputado. La institución argumenta que estas pruebas son suficientes para sostener, de manera razonable, que el procesado es el autor de los hechos que se le atribuyen y que existe un peligro de fuga.
El Ministerio Público ha solicitado a la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de San Cristóbal que disponga el envío de Joel Carmona Pinales al Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-XX) Najayo Hombres. La audiencia para conocer la medida de coerción ha sido fijada para el próximo viernes, 15 de mayo de 2026, a partir de las 9:00 de la mañana.


