La Habana, Cuba.- El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, ha calificado al funcionario estadounidense como un “vocero de intereses corruptos y revanchistas”. Esta declaración se produjo el miércoles en rechazo a las afirmaciones emitidas por Rubio en un videomensaje difundido en español.
A través de redes sociales, Rodríguez Parrilla manifestó que “El secretario de Estado repite su libreto mendaz e intenta culpar al Gobierno de Cuba por el daño despiadado que provoca el Gobierno de EE.UU. al pueblo cubano”. Estas palabras se enmarcan en un nuevo episodio de confrontación diplomática entre La Habana y Washington.
En su mensaje de aproximadamente cinco minutos, Rubio instó a los “cubanos de a pie” a promover una transformación política y económica en la isla, con el respaldo de la administración del entonces presidente Donald Trump.
El secretario de Estado, de ascendencia cubana, conmemoró el aniversario de la instauración de la República de Cuba en 1902, afirmando que en esa fecha “la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente”.
No obstante, el Gobierno cubano sostiene una perspectiva crítica sobre esta fecha histórica. Rodríguez describió el 20 de mayo como una jornada “nefasta” que simbolizó el comienzo de un periodo neocolonial bajo la influencia estadounidense.
“La Cuba neocolonial y la Enmienda Platt son el pasado. El presente y el futuro son la independencia y la soberanía”, declaró el canciller, aludiendo a la cláusula constitucional que durante décadas permitió la injerencia de Washington en los asuntos internos de la isla.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también replicó a las declaraciones de Rubio, calificando el 20 de mayo como símbolo de “intervención, injerencia, despojo y frustración”.
El mandatario aseguró, mediante redes sociales, que esa etapa histórica cimentó el sentimiento antiimperialista en varias generaciones de cubanos.
“Aquí está para probarlo otro 20 de Mayo en que los asalariados del deshonor piden a gritos que regrese la república tutelada”, escribió Díaz-Canel.
Estas declaraciones evidencian el creciente conflicto político entre ambos gobiernos, en un contexto donde Estados Unidos mantiene presión sobre La Habana para promover reformas económicas y políticas.
En su alocución, Rubio sostuvo que la escasez de electricidad, combustible y alimentos en Cuba se debe a la corrupción y al presunto desvío de recursos por parte de sectores relacionados con el conglomerado militar Gaesa, asociado al expresidente Raúl Castro.
Desde La Habana, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, refutó estas acusaciones, argumentando que Washington busca justificar “una agresión cruel y despiadada” contra el pueblo cubano.
Desde enero, Estados Unidos ha intensificado las sanciones económicas y el bloqueo petrolero contra Cuba, medidas que han exacerbado la crisis estructural de la isla y han incrementado las tensiones diplomáticas entre ambas naciones.




