Río de Janeiro.-
El tenista argentino Tomás Martín Etcheverry conquistó este domingo su primer título ATP al imponerse en una vibrante final del Abierto de Río de Janeiro ante el chileno Alejandro Tabilo. Tras una remontada en tres sets y una duración de tres horas, Etcheverry se alzó con la victoria con parciales de 3-6, 7-6 (3) y 6-4.
El jugador de La Plata, de 26 años, estrenó así su palmarés en el circuito profesional sobre la arcilla de la Pista Guga Kuerten del Jockey Club Brasileiro. Previamente, había disputado las finales de Santiago, Houston (2023) y Lyon (2024) sin éxito.
Este triunfo se produjo pocas horas después de que Etcheverry disputara una semifinal agotadora, que se registró como el partido más largo en la historia de este torneo ATP 500, el único de su categoría en Sudamérica.
Por su parte, Tabilo mostró un descenso en su rendimiento tras ceder el tie-break del segundo set. El chileno perdió la oportunidad de conseguir el que habría sido el cuarto trofeo de su carrera y el primero sobre tierra batida, sumando a sus victorias previas en Mallorca, Auckland (2024) y Chengdu (2025).
La jornada final en Río de Janeiro resultó atípica, ya que ambos contendientes accedieron a la final el mismo día en que disputaron sus respectivos encuentros de semifinales.
En las semifinales matutinas, Tabilo había superado al peruano Ignacio Buse, una de las revelaciones del torneo, con un doble 6-3. Buse había previamente eliminado a la promesa brasileña João Fonseca y al italiano Matteo Berrettini.
La semifinal de Etcheverry fue un desafío de 3 horas y 57 minutos, donde venció al checo Vít Kopřiva por 4-6, 7-6 (2) y 7-6 (4). Este encuentro, iniciado el sábado, sufrió dos interrupciones: la primera por lluvia el sábado, y la segunda por calor extremo el domingo.
A pesar del considerable desgaste físico acumulado, este no resultó ser un factor decisivo en la final, disputada solo unas horas más tarde.
En el inicio de la final, Etcheverry, actual número 51 del mundo, logró un break temprano sobre Tabilo. Sin embargo, esta ventaja fue efímera, ya que el argentino comenzó a cometer errores no forzados y su servicio perdió efectividad en la primera manga.
Tabilo, de 28 años, consiguió dos quiebres y, a pesar de algunas dificultades para cerrar, se adjudicó el primer set, tomando la delantera en el encuentro.
El segundo set presentó un escenario diferente. Etcheverry intensificó su juego en busca de revertir la situación, arriesgando más en sus golpes. Aunque perdió su saque en blanco en el tercer juego, la dinámica del partido empezaría a cambiar.
Tabilo, clasificado como número 68 del mundo (y habiendo estado entre las veinte mejores raquetas en 2024), solo necesitaba mantener su servicio para consolidar la ventaja, pero un quiebre en el sexto juego le dio a su rival una valiosa oportunidad de recuperación.
Etcheverry capitalizó esta situación, recuperó la profundidad en sus golpes y logró salvar dos puntos de quiebre. El argentino llegó incluso a disponer de un punto de set al resto.
El set se definió en un tie-break, el tercero que el tenista de La Plata disputaba y ganaba en el día.
Al inicio del decisivo tercer set, Etcheverry mostró renovada energía. En contraste, Tabilo evidenció fatiga y dudas, cediendo su saque en el tercer juego.
Esta situación se vio agravada cuando Tabilo solicitó asistencia médica en la cancha por molestias en la espalda, un indicio de su desgaste físico y mental.
Finalmente, bajo una ligera lluvia que no llegó a suspender el encuentro, Etcheverry mantuvo una solidez inquebrantable en su servicio. Concluyó así su histórica victoria en Río, celebrando entre lágrimas tras tres horas de una intensa final.


