WASHINGTON.- Los Demócratas anunciaron este viernes su determinación de continuar la “lucha” después de que el Tribunal Supremo de Virginia anulara el nuevo mapa electoral del estado, que potencialmente los beneficiaría de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato programadas para noviembre.
“Nuestra lucha no ha terminado. Apenas estamos comenzando”, afirmó en un comunicado Hakeem Jeffries, líder de la minoría de la Cámara de Representantes.
En un intento por revitalizar el ánimo en las filas demócratas tras el revés judicial, Jeffries enfatizó que su formación política se esforzará por ganar en noviembre para poder “ayudar a rescatar a esta nación del extremismo” atribuido a Donald Trump y los Republicanos.
La reacción de Jeffries no fue la única. La representante demócrata por Washington, Suzan DelBene, quien dirige la campaña de los Demócratas en la Cámara de Representantes, manifestó que “este es un revés que envía un mensaje terrible a los estadounidenses: los poderosos y la élite harán todo lo posible para silenciarlos”.
La decisión del Tribunal Supremo de Virginia revoca el resultado de un referéndum celebrado en el estado el pasado abril. Dicho referéndum permitía a los Demócratas la posibilidad de obtener hasta cuatro escaños adicionales en la Cámara de Representantes en las elecciones de noviembre, mediante el rediseño de distritos electorales.
Esta votación fue una respuesta de los Demócratas a la estrategia republicana de modificar los mapas electorales para su propio beneficio en los comicios de medio mandato, una práctica conocida como «gerrymandering».
Impulsados por el expresidente Donald Trump, los Republicanos en Texas iniciaron esta práctica con el objetivo de asegurar mejores resultados en noviembre, anticipando posibles resultados desfavorables según las encuestas.
La disputa por los mapas electorales ha resultado, hasta el momento, en una clara ventaja para los Republicanos. Una decisión previa del Tribunal Supremo, que desactivó una parte fundamental de la Ley del Derecho al Voto de 1965, ha permitido que estados del sur del país, predominantemente republicanos, aceleren cambios en los distritos para mitigar el peso del voto de la minoría negra.


