Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que sostendrá una reunión con su equipo de seguridad nacional en la sala de crisis de la Casa Blanca para tomar una “decisión final” sobre un posible acuerdo con Irán que buscaría poner fin a la guerra y reducir las tensiones en Oriente Medio.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario republicano reiteró que la República Islámica “debe comprometerse a no poseer jamás un arma nuclear ni una bomba atómica”. Además, aseguró que el estratégico estrecho de Ormuz debe reabrirse “de inmediato y sin peajes”.
Trump también explicó que, como parte del eventual pacto, las minas submarinas instaladas en el estrecho serían desactivadas y Estados Unidos levantaría el bloqueo contra embarcaciones que entren o salgan de puertos iraníes. El presidente estadounidense señaló además que Washington, en coordinación con el Gobierno iraní y el Organismo Internacional de Energía Atómica, retiraría el uranio altamente enriquecido almacenado en Irán para proceder a su destrucción bajo supervisión internacional.
Asimismo, advirtió que “no habrá intercambio de dinero” con Irán “hasta nuevo aviso”, dejando claro que cualquier alivio económico dependerá del cumplimiento de las condiciones planteadas por Estados Unidos. “Me reuniré ahora en la sala de crisis para tomar una decisión final. ¡Gracias por su atención en este asunto!”, escribió Trump al cierre de su mensaje en redes sociales.
Las declaraciones del mandatario se producen luego de que la Casa Blanca anunciara el jueves que los negociadores estadounidenses alcanzaron un acuerdo tentativo con Irán. Sin embargo, las autoridades iraníes negaron posteriormente que exista un pacto definitivo.
Según filtraciones de prensa internacional, el acuerdo permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán como respuesta a la ofensiva militar estadounidense e israelí iniciada el pasado 28 de febrero. El eventual entendimiento también contemplaría extender por 60 días el alto el fuego vigente, con el objetivo de avanzar en nuevas conversaciones para un acuerdo nuclear de largo alcance.
De concretarse el acuerdo, Estados Unidos levantaría su bloqueo naval sobre puertos iraníes y abriría negociaciones para aliviar sanciones económicas que han afectado severamente la economía iraní durante los últimos años. Además, se discutiría la liberación de fondos iraníes congelados en el extranjero, una de las principales exigencias de Teherán dentro de las conversaciones diplomáticas.


