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Del discurso de confrontación a una relación más cordial: comercio, tierras raras e inteligencia artificial marcarán el encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y China
WASHINGTON.– El presidente Donald Trump, quien durante su primera campaña presidencial convirtió a China en uno de sus principales blancos políticos, ha adoptado en los últimos meses un tono mucho más cordial hacia el mandatario chino Xi Jinping.
El cambio será especialmente visible el próximo 24 de septiembre, cuando Trump reciba a Xi en la Casa Blanca para una visita de Estado, la primera de un presidente chino a Washington en más de una década. Está previsto que ambos líderes aborden asuntos comerciales, inteligencia artificial, tierras raras y otros temas estratégicos.
Trump ha descrito públicamente a Xi como un dirigente con quien mantiene una buena relación y ha insistido en que ambos países, aunque son competidores, pueden alcanzar acuerdos.
El giro en el tono ocurre después de un periodo de fuertes tensiones comerciales. La administración Trump utilizó aranceles elevados y otras medidas comerciales para presionar a Beijing, pero China respondió con medidas propias y aprovechó su posición dominante en minerales de tierras raras, elementos esenciales para numerosos productos tecnológicos y sectores industriales.
Los aranceles no resolvieron la disputa
La estrategia comercial de Trump no ha eliminado la competencia económica entre ambas potencias. China continúa siendo una de las principales potencias manufactureras del mundo y ha ampliado sus exportaciones hacia diferentes mercados.
Analistas citados por medios estadounidenses consideran que la actual etapa de diálogo representa un cambio respecto al enfoque inicial de confrontación. Michael Kovrig, del International Crisis Group, sostiene que la estrategia de Trump hacia China ha evolucionado después de que las medidas arancelarias no produjeran los resultados esperados.
Al mismo tiempo, otros analistas destacan que mantener una relación estable con Beijing puede facilitar negociaciones sobre asuntos económicos y estratégicos.
Tierras raras, comercio e inteligencia artificial
Las conversaciones entre Washington y Beijing llegan en un momento en que ambos gobiernos buscan evitar una nueva escalada comercial.
Funcionarios estadounidenses y chinos mantienen negociaciones sobre posibles reducciones de algunos aranceles y sobre el suministro de minerales críticos. También se discuten compras de productos agrícolas estadounidenses y otros asuntos comerciales.
La inteligencia artificial será otro de los grandes temas. Washington y Beijing compiten por el liderazgo tecnológico, mientras Estados Unidos busca mantener su ventaja en semiconductores y sistemas avanzados de IA.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y funcionarios chinos se reunieron este fin de semana en Nueva York para preparar el encuentro presidencial. Las conversaciones incluyen comercio, minerales críticos y posibles mecanismos para abordar riesgos relacionados con la inteligencia artificial.
Una visita con expectativas moderadas
La visita de Xi se produce mientras continúa una tregua comercial entre las dos economías, cuya vigencia está prevista hasta noviembre. Por ello, uno de los principales asuntos será determinar si ambos gobiernos logran prolongarla y evitar una nueva escalada arancelaria.
También estarán sobre la mesa asuntos de política internacional, entre ellos Taiwán, Irán y la competencia tecnológica.
Trump recibió a Xi en Beijing en mayo y ahora será el mandatario estadounidense quien lo reciba en Washington. El presidente estadounidense ha anunciado una cena de Estado en honor del líder chino.
Aunque todavía no están definidos todos los acuerdos que podrían surgir de la visita, las conversaciones reflejan la importancia de la relación entre Washington y Beijing para el comercio mundial, la tecnología y las cadenas de suministro.
La reunión del 24 de septiembre será, por tanto, una nueva prueba para una relación marcada simultáneamente por la competencia económica, la cooperación puntual y las diferencias estratégicas entre las dos mayores potencias económicas del mundo.




