WASHINGTON/TEHERÁN.- El conflicto en Medio Oriente se mantiene en un punto muerto, caracterizado por señales contradictorias entre Estados Unidos e Irán respecto al rumbo de la crisis. Esta situación ha generado una reacción cautelosa en los mercados energéticos ante cualquier avance o retroceso en las negociaciones diplomáticas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este viernes al Congreso que la guerra contra Irán ha “concluido”. Esta declaración se produjo justo cuando vencía el plazo para solicitar la autorización legislativa que permitiría mantener tropas estadounidenses desplegadas en la región. El documento, obtenido por medios estadounidenses, busca zanjar el debate sobre la necesidad de que el Poder Ejecutivo requiera la aprobación del Capitolio para continuar con el operativo militar.
En la misiva, el mandatario afirmó que “no ha habido intercambio de fuego entre EE.UU. e Irán desde el 7 de abril de 2026”, haciendo referencia a una tregua previamente acordada entre ambas partes. Trump y su secretario de Defensa han sostenido que este alto el fuego reinicia el conteo establecido por la Ley de Poderes de Guerra, que impone límites a la permanencia de fuerzas armadas sin la debida autorización del Congreso.
Paralelamente, Irán presentó una nueva propuesta de negociación de paz a Estados Unidos a través de Pakistán, según informó la agencia oficial IRNA, aunque sin ofrecer detalles sobre su contenido. De acuerdo con el medio estatal, el documento fue entregado el pasado 30 de abril en Islamabad, nación que funge como intermediaria entre las dos potencias.
Esta iniciativa se suma a otra presentada la semana anterior, en la que Teherán había planteado un proceso de diálogo por fases, comenzando con el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz. No obstante, medios estadounidenses señalaron que aquella propuesta inicial no logró convencer a la administración de Trump, principalmente por posponer la discusión sobre el programa nuclear iraní.
El presidente Trump reconoció que Irán “ha hecho avances” en las negociaciones, si bien admitió no estar seguro de que se logre un acuerdo que cumpla con las exigencias de Washington. “Han hecho avances, pero no estoy seguro de que alguna vez alcancen la meta”, expresó el mandatario ante la prensa. El líder republicano indicó que Teherán continúa planteando condiciones que Estados Unidos no está dispuesto a aceptar, especialmente en lo relativo a su programa nuclear. Asimismo, confirmó que ambas partes mantienen contactos, principalmente a través de conversaciones telefónicas, en un intento por destrabar el proceso diplomático.
En respuesta a las señales de diálogo, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una caída del 3 %, situándose en 101.94 dólares por barril. Al cierre de la jornada, los contratos de futuros del crudo estadounidense bajaron más de tres dólares respecto a la sesión anterior. A pesar de esta baja, el balance semanal muestra un incremento acumulado, impulsado por las tensiones en Medio Oriente y las restricciones en el estrecho de Ormuz. La volatilidad en los precios refleja la persistente incertidumbre del mercado ante un conflicto que, aunque sin enfrentamientos activos recientes, sigue sin una solución definitiva.




