Washington.- El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó este martes su desacuerdo con que el FBI realice una investigación en relación al reciente fallecimiento del senador republicano, Lindsey Graham. Esto después de que se supo que agentes federales habían entrado en la casa del legislador.
"Él tenía un problema de salud. Es algo muy particular. Pero lo que ocurrió en realidad es algo muy difícil de detectar. Sé que circulan todo tipo de teorías conspirativas, pero creo que el FBI está perdiendo el tiempo si se dedica a eso", declaró Trump durante una reunión con el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, en la Casa Blanca.
Graham falleció el pasado sábado de forma repentina a sus 71 años debido a un desgarro en la aorta, según informes preliminares.
El mandatario aseguró haber revisado los informes médicos y conversado con los doctores de la Casa Blanca sobre la muerte del senador, tras lo que concluyó que lo sucedido fue algo "casi indetectable".
"Si ocurre, no hay mucho que se pueda hacer al respecto. Si se fija, su padre murió de lo mismo y a una edad parecida, así que no había mucho margen de maniobra", subrayó Trump.
Tras la muerte del senador, medios locales informaron sobre la presencia de agentes del FBI el lunes en la residencia de Graham en Washington.
El domingo, el director del FBI, Kash Patel, declaró que su agencia estaba "colaborando con las autoridades locales y poniendo a disposición todos los recursos necesarios".
La inesperada muerte de Graham ha alimentado especulaciones en las redes sociales que sugieren que su fallecimiento puede haber sido consecuencia de un acto delictivo, pese a que no existen pruebas de ello.




