Londres.- El Brexit, la salida británica de la Unión Europea, vive un inesperado resurgir estos días en el Reino Unido gracias al trato diferencial que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dispensado al país con sus aranceles, que se situarán en el 10% frente al 20% del bloque comunitario.
Cuando la opinión mayoritaria en el Reino Unido ya es que, al menos económicamente, el Brexit fue una maniobra dañina para sus propios intereses, la decisión de Trump ha resucitado las reivindicaciones de que fuera de la UE el país goza de una mayor autonomía estratégica.
Esta teoría de que el Brexit ha propiciado un tratamiento prioritario por Washinton fue abonada por un cercano asesor de Trump, Sebastian Gorka, en declaraciones a la BBC en la noche del miércoles.
«Tras el Brexit, (Reino Unido) reafirmó su independencia, y creo que eso se ha demostrado hoy por la tarifa especial que se le ha concedido al país», dijo Gorka al programa ‘Newsnight’.
Además, el asesor aseguró que nada impide que ese porcentaje del 10 % pueda mejorar, pues «esto solo es el comienzo».
El Gobierno de Keir Starmer ha optado por «mantener la calma» tras los anuncios de Trump y avanzar en las negociaciones bilaterales para un acuerdo económico que ambos ejecutivos mantienen desde hace tiempo.
Resurgir en horas bajas
Cinco años después de entrar en vigor, la popularidad del Brexit se halla en horas bajas en el Reino Unido, pese a que tanto los conservadores como los laboristas cierran la puerta de manera tajante a un eventual regreso a la UE.
Según un sondeo de YouGov a finales de enero, el 55 % de los británicos creen ahora que fue un error abandonar el bloque comunitario, mientras que solo el 11 % piensa que el Brexit ha sido más un éxito que un fracaso.
Pero la ira arancelaria de Trump ha despertado a la facción ‘brexitera’ del país, que llevaba tiempo en hibernación.
«El dividendo del Brexit salva al Reino Unido de lo peor de los aranceles de Trump», titula este jueves el diario ‘The Telegraph’, uno de los más beligerantes partidarios de la salida de la UE.
Los ‘tories’, en la oposición tras pasar sus últimos años en el Gobierno tratando de explotar al máximo las supuestas ventajas comparativas del Brexit, no desaprovecharon la oportunidad de marcar perfil propio frente a los laboristas después de los anuncios de Trump.
«Es una noticia decepcionante que preocupará a las familias trabajadoras en todo el país (…). La parte positiva es que el Brexit -sobre el que los ministros laboristas votaron en contra no menos de 48 veces- significa que afrontamos aranceles mucho más bajos que la UE», dijo en un comunicado el portavoz conservador de Comercio, Andrew Griffith.
A juicio del diputado ‘tory’, ese trato diferenciado es «un dividendo del Brexit que protegerá miles de empleos y empresas británicos».
Además, los conservadores se atribuyen el mérito de haber iniciado las negociaciones con EE.UU. para un nuevo acuerdo bilateral, lo que a su juicio sentó las bases para que Trump, a quien califican de «admirador del Reino Unido», esté más predispuesto a eximir a los británicos de sus impuestos aduaneros.
El Gobierno discrepa
Frente a esa versión de la oposición, el ministro de Empresas y Comercio, Jonahan Reynolds, consideró este jueves que quienes reivindican la importancia del Brexit en la decisión de EE.UU. «yerran el tiro».
Según dijo Reynolds a ‘Times Radio’, este asunto «es mucho más grande que la relación de Reino Unido con la UE, y hay que reconocerlo».
«Cualquiera que use esto como arma en los perennes debates políticos históricos en el Reino Unido está errando el tiro», señaló el ministro, quien pese a todo se mostró «feliz» por que el país pueda diseñar una política comercial en interés propio.