WASHINGTON.- El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó este martes a la derrota electoral del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, distanciándose del resultado en las urnas, si bien reiteró su cercanía personal con el líder europeo.
En una entrevista con el diario italiano Il Corriere della Sera, Trump declaró: «No fueron mis elecciones, pero era mi amigo, un buen hombre». El expresidente también elogió la política migratoria de Orbán, subrayando su postura restrictiva.
El pronunciamiento del expresidente se produce tras el reciente revés electoral de Orbán, cuyo partido sufrió una disminución en el apoyo tras 16 años en el poder, frente al ascenso del líder conservador Péter Magyar. Este resultado sugiere un posible giro en la política húngara, con la expectativa de una mayor alineación con la Unión Europea.
Durante su mandato, Orbán fue considerado uno de los principales aliados de Trump en Europa, junto al presidente ruso Vladímir Putin, con quienes compartía afinidades ideológicas en asuntos como la inmigración y la soberanía nacional.
En el mismo contexto, Trump también generó controversia al criticar a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo que evidencia un distanciamiento en su relación política.
El expresidente manifestó su sorpresa por la postura de Meloni respecto a Irán, afirmando sentirse «impactado» por su actitud. Estas declaraciones surgieron después de que la líder italiana calificara de «inaceptables» comentarios previos de Trump sobre el papa León XIV, intensificando así el cruce de declaraciones entre ambos líderes.
Este escenario sugiere un reacomodo en las alianzas políticas internacionales vinculadas a Trump, en medio de cambios políticos significativos en Europa del Este que siguen a la disminución del apoyo electoral a Orbán.




