Évian, Francia.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que existe una posibilidad real de avanzar hacia una solución para la guerra en Ucrania, tras mantener conversaciones telefónicas con sus homólogos de Rusia y Ucrania, Vladimir Putin y Volodímir Zelenski.
Antes de iniciar una reunión bilateral en Évian, como parte de las actividades previas a la cumbre del G7, Trump reveló que habló el domingo con ambos líderes y destacó la disposición mostrada por las partes para explorar nuevas vías diplomáticas.
"Hemos tenido una muy buena conversación con el presidente Zelenski y con el presidente Putin. Creo que quizá podamos hacer algo. Realmente lo creo. Ambos están abiertos a ello", declaró el mandatario estadounidense ante los medios de comunicación.
La situación en Ucrania será uno de los temas principales de la cumbre del G7. Este martes, el presidente Zelenski llegará a Évian para participar en una sesión dedicada a la paz y la seguridad, en medio de los esfuerzos internacionales por poner fin a más de cuatro años de conflicto.
La posible mediación de Trump se produce en un momento de intensa actividad diplomática, mientras las principales potencias occidentales buscan nuevas estrategias para frenar la guerra y alcanzar una solución negociada.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su esperanza de convencer a Estados Unidos de reforzar su apoyo a Ucrania y aumentar la presión sobre Moscú.
En una entrevista concedida a la cadena francesa TF1, Macron afirmó que espera una señal clara de Washington en favor de Kiev.
"Lo que quiero ver es que los estadounidenses digan: 'Estamos con vosotros, vamos a continuar ayudando a Ucrania y vamos a aumentar la presión sobre Rusia'", sostuvo el mandatario francés.
Asimismo, consideró que una negociación efectiva debe incluir a Ucrania y Rusia en una misma mesa de diálogo, con la participación activa de Europa y Estados Unidos como garantes del proceso.
Las declaraciones de los líderes occidentales coinciden con una nueva escalada de violencia en territorio ucraniano. Según las autoridades locales, al menos once personas murieron este lunes durante una serie de ataques aéreos rusos contra varias ciudades del país.
Uno de los bombardeos provocó además un incendio que dañó el techo de la Catedral de la Dormición de Kiev, un emblemático templo ortodoxo reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Macron insistió en que la comunidad internacional debe redoblar los esfuerzos diplomáticos y las medidas de presión contra Rusia para detener una guerra que continúa afectando gravemente a la población civil.




