Moscú.- Las Fuerzas Armadas de Ucrania lanzaron nuevos ataques contra infraestructuras estratégicas que conectan la península de Crimea con la región ocupada de Jersón, según informó este lunes el gobernador prorruso de ese territorio, Vladímir Saldo.
De acuerdo con las autoridades instaladas por Moscú, los bombardeos provocaron daños en dos puentes fundamentales para el tránsito de personas y mercancías, agravando los problemas logísticos que enfrentan las fuerzas rusas en el sur de Ucrania.
Saldo explicó a través de sus redes sociales que los daños ocurrieron tras un ataque masivo con drones ucranianos durante la noche. Los objetivos alcanzados fueron el puente cercano a Chongar y el puente que conecta la ciudad de Guenichesk con el istmo de Arabat, dos puntos considerados esenciales para la comunicación terrestre entre Jersón y Crimea.
Según el funcionario prorruso, el tráfico en ambas estructuras quedó completamente bloqueado, afectando las rutas de transporte y suministro en la zona. El sábado pasado, las autoridades de ocupación ya habían advertido sobre interrupciones en el puesto de control de Chongar debido a ataques similares. Asimismo, el viernes denunciaron daños en otros cuatro puentes situados en la conexión occidental entre Crimea y Jersón.
Las autoridades rusas sostienen que Ucrania ha intensificado sus operaciones contra la infraestructura vial con el objetivo de dificultar el movimiento de tropas y recursos en los territorios ocupados. Expertos en asuntos militares consideran que estos ataques forman parte de una estrategia de Kiev para aislar tanto la región de Jersón como la península de Crimea, reduciendo la capacidad de abastecimiento de las fuerzas rusas desplegadas al otro lado del río Dniéper.
Los analistas señalan que la interrupción de las principales rutas de transporte podría complicar el suministro de combustible, municiones y otros recursos esenciales para las tropas rusas. La situación también impacta a la población civil de Crimea, donde en las últimas semanas se han reportado dificultades para acceder a gasóleo y gasolina, en momentos en que la región atraviesa una intensa temporada turística.
El deterioro de la red logística aumenta la presión sobre las autoridades rusas y convierte a las infraestructuras de transporte en uno de los principales frentes de la guerra que se desarrolla desde febrero de 2022.




