Beijing, China.- Durante el inicio de un encuentro de alto nivel celebrado en el Palacio del Pueblo, el presidente chino Xi Jinping instó a China y Estados Unidos a “trascender la trampa de Tucídides” y construir “un nuevo paradigma en las relaciones entre las grandes potencias”. Este mensaje, según analistas, fue interpretado como un llamado a evitar una escalada de tensiones entre ambas naciones.
El concepto de la “trampa de Tucídides”, popularizado por el politólogo estadounidense Graham Allison, se inspira en los relatos del historiador griego Tucídides sobre las guerras del Peloponeso entre Esparta y Atenas. Esta teoría postula que cuando una potencia consolidada siente amenazado su liderazgo por otra en ascenso, el riesgo de conflicto se incrementa considerablemente. En los últimos años, expertos internacionales han utilizado frecuentemente esta idea para describir la creciente rivalidad entre Washington y Pekín, marcada por disputas comerciales, tecnológicas, militares y diplomáticas.
Analistas consideran que la referencia de Xi no fue casual. Además de buscar la reducción de tensiones, el mandatario chino intentó proyectar a China como una potencia responsable y abierta al diálogo, utilizando incluso conceptos ampliamente debatidos en círculos académicos y políticos de Estados Unidos. Medios y expertos internacionales destacaron el tono conciliador del líder chino, quien insistió en la necesidad de que ambas naciones cooperen frente a desafíos globales y trabajen por “un futuro más brillante” para la humanidad.
Aunque el expresidente estadounidense Trump mantuvo un tono cordial durante la reunión, varios analistas sostienen que desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, su administración ha incrementado la presión internacional con políticas agresivas en comercio exterior, alianzas militares y amenazas geopolíticas. Incluso voces críticas en Estados Unidos han advertido que Washington podría estar acelerando el escenario que describe la “trampa de Tucídides”, al debilitar el orden internacional construido durante décadas y aumentar la confrontación con China.
La cumbre entre ambos mandatarios se produce en medio de un escenario global marcado por tensiones económicas, disputas estratégicas y crecientes preocupaciones sobre el equilibrio de poder entre las dos mayores potencias del planeta.


