QUITO.- La Policía de Ecuador anunció el sábado el hallazgo de ocho cabezas humanas en la provincia costera de Guayas, acompañadas de panfletos con la leyenda «prohibido robar». Este descubrimiento eleva a trece el número total de testas encontradas en el país durante el último mes, evidenciando una escalada en la violencia criminal.
La provincia de Guayas, ubicada en el suroeste del país, se ha consolidado como un epicentro de las sangrientas disputas entre bandas de narcotraficantes. Esta situación ha contribuido a que Ecuador se posicione como la nación más violenta de América Latina, registrando una tasa de 54 asesinatos por cada 100.000 habitantes en 2025, lo que equivale a un deceso cada hora, según datos del Ministerio del Interior. Esta cifra representa un récord histórico para el país.
El coronel Marcelo Castillo, comandante de la Policía en Guayas, confirmó que cerca de los sacos con los restos humanos se encontraron «varios panfletos» que portaban explícitamente la leyenda «prohibido robar».
Según el coronel Castillo, la principal hipótesis que manejan las autoridades respecto a esta masacre apunta a un enfrentamiento directo «entre grupos delictivos».
El oficial indicó que las víctimas habrían sido asesinadas en la vecina provincia costera de Manabí. Cabe recordar que el 11 de enero, cinco cabezas humanas fueron halladas colgadas y exhibidas junto a un panfleto de advertencia en la playa turística de Puerto López, también en Manabí.
Ecuador, actualmente inmerso en una «guerra» declarada contra el narcotráfico, se encuentra estratégicamente situado entre Colombia y Perú, los principales productores mundiales de cocaína. Se estima que aproximadamente el 70% de esta droga transita por sus puertos sobre el Pacífico oriental con destino, principalmente, a Estados Unidos y Europa.
Esta nación sudamericana, convertida en un corredor crucial y codiciado por las redes de narcotráfico, logró el decomiso de aproximadamente 227 toneladas de drogas en 2025, de acuerdo con cifras oficiales.


