WASHINGTON.- El candidato presidencial independiente de Colombia, Daniel Palacios, de visita en Estados Unidos para promover su agenda de seguridad, afirmó este martes en una entrevista con EFE que, de ser elegido, las relaciones entre Bogotá y Washington podrían alcanzar su punto más sólido en la historia bilateral, impulsadas por intereses compartidos.
Palacios atribuyó al actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, la responsabilidad del posible distanciamiento bilateral que podría surgir tras el eventual regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025. Sostuvo que, más allá de «insultar» o «criticar» las políticas republicanas, Petro no ha sido efectivo en la lucha contra la criminalidad a nivel interno y transfronterizo.
El exministro del Interior (2020-2022) durante la administración de Iván Duque, Palacios, aseguró que la relación con Washington «podría tener el mejor momento de la historia de Colombia«, ya que una presidencia suya permitiría «alinear los intereses de Estados Unidos con los intereses de Colombia«.
Entre los objetivos compartidos, Palacios mencionó «derrotar a la criminalidad, derrotar al narcotráfico, perseguir el terrorismo y hacer una migración ordenada y regulada».
Además de la posición de Bogotá como «un aliado comercial estratégico fundamental», el candidato destacó el interés común de que la inversión proyectada para Venezuela, derivada de la venta de crudo gestionada por Estados Unidos, sea destinada a las regiones fronterizas que Colombia comparte con el país caribeño.
Palacios estimó que esta inyección económica, que podría superar los 6 billones de dólares en ambos lados de la frontera, debería enfocarse en «tener fronteras seguras para poder derrotar a los grupos de narcotráfico y terrorismo que operan en esas zonas», así como en «infraestructura, en zonas de comercio, en temas de hidrocarburos tan importantes para las dos naciones».
El exsecretario personal del expresidente Álvaro Uribe sugirió que una porción de estos fondos también debería financiar «una operación de retorno de migrantes venezolanos (actualmente en suelo colombiano) a Venezuela, que se realice de manera ordenada, segura y humana», previendo que la reconstrucción del país incentivaría el regreso de muchos ciudadanos.
En su visita a Washington, Palacios confirmó que presentará una solicitud formal a la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, para que se revisen las menciones del actual candidato oficialista a la presidencia, Iván Cepeda —a quien calificó como «heredero de las FARC«—, en los ordenadores del guerrillero Édgar Devia, alias Raúl Reyes, abatido en una operación militar en 2008.
El político argumentó que, si bien estos ordenadores fueron declarados inadmisibles por la Corte Suprema de Justicia de Colombia, en Estados Unidos constituyen una «pieza fundamental de la acusación federal (por narcoterrorismo y conspiración) contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro«, lo que, a su juicio, podría justificar una investigación formal contra Cepeda.
Palacios competirá como candidato independiente, respaldado por 1,3 millones de firmas ya avaladas. Su decisión se produce tras abandonar en enero la Gran Consulta por Colombia, el bloque de centro-derecha que elegirá a su candidato único el 8 de marzo para la primera vuelta presidencial de mayo.
El exministro, de 43 años, explicó que algunos de los otros aspirantes de la consulta consideraron que su postura era «muy de derecha», lo que, según él, motivó su exclusión de dicho proceso.
«Si mi firmeza en contra de la criminalidad, si mi firmeza en contra del Gobierno de Gustavo Petro, me descalifican de estar en esa consulta, pues que nos descalifiquen», sentenció Palacios, reiterando que su propuesta de «mano dura» en seguridad y su negativa a dialogar con grupos armados son innegociables.
Finalmente, Palacios aseguró que no representará un obstáculo si, en el futuro, «hay una candidatura que se consolide y tenga mayor chance de derrotar al candidato de Petro y lo que representa el continuismo de Gustavo Petro«.


