El Paso, Texas.- Un brote de sarampión ha afectado al menos a 13 personas recluidas en el centro de detención migratoria Camp East Montana, ubicado en las afueras de El Paso, Texas. La situación ha sido confirmada por autoridades estatales y federales, en un contexto de crecientes cuestionamientos de legisladores sobre las condiciones en estas instalaciones.
La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Lauren Bis, informó que los 13 casos fueron detectados dentro del centro y que los afectados se encuentran en cuarentena. Además, el personal sanitario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha suspendido “todo movimiento dentro del centro” como medida preventiva. “El personal médico continúa monitoreando el estado de salud de los detenidos y tomará las medidas necesarias para prevenir nuevos contagios”, afirmó Bis, quien aseguró que los recluidos reciben atención médica adecuada.
El Departamento de Salud de Texas confirmó que este mes se han registrado 17 casos de sarampión en el condado de El Paso. Cuatro de estos fueron verificados por el Departamento de Salud Pública de la ciudad, que aclaró que el centro de detención no está bajo su jurisdicción. El Camp East Montana es una instalación de gran escala construida el año pasado en la base militar de Fort Bliss para albergar a miles de migrantes detenidos.
El brote en El Paso no es un incidente aislado. The New York Times ha reportado al menos dos casos de sarampión a principios de año en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, Texas, y uno más en un centro de detención en Florence, Arizona. A nivel nacional, Estados Unidos ha reportado más de 2,200 casos de sarampión en 2024, la cifra más alta desde 1991, con 28 estados notificando infecciones, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El sarampión es un virus altamente contagioso que se transmite por el aire. Aunque muchos casos son leves, una de cada cinco personas no vacunadas requiere hospitalización. Las tasas de vacunación han disminuido en varias regiones, incluyendo el oeste de Texas, donde en algunas áreas no se alcanza el objetivo federal del 95%.
Más allá del brote, legisladores demócratas han expresado una profunda preocupación por las condiciones en Camp East Montana. La congresista Verónica Escobar, representante de El Paso, calificó la gestión del operador del centro, Acquisition Logistics, de “incompetente” y sugirió que los casos de sarampión no deberían sorprender. Escobar solicitó una investigación para determinar si la empresa cumple con los estándares federales en materia de atención médica y otros servicios.
En una acción colectiva, dos docenas de miembros del Congreso enviaron una carta a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y al director interino de ICE, Todd Lyons, solicitando el cierre del centro. En la misiva, citada por The New York Times, los legisladores informaron que al menos tres personas han fallecido en la instalación desde diciembre, uno de los cuales fue declarado homicidio por el médico forense del condado. También denunciaron supuesta alimentación inadecuada, problemas en el sistema de alcantarillado y acceso irregular a asistencia legal. La carta destaca que Acquisition Logistics recibió $1,200 millones de dólares del gobierno federal para operar el centro, a pesar de no tener experiencia previa en la gestión de instalaciones de detención migratoria.


