WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el Gobierno de Cuba «va a caer muy pronto» y reiteró la disposición de La Habana a negociar con Washington. Estas declaraciones se produjeron durante una entrevista telefónica con la cadena CNN.
Durante la conversación, el mandatario republicano sugirió que un eventual cambio político en la isla podría materializarse tras la actual campaña militar que Estados Unidos y Israel desarrollan contra Irán, conflicto que ya supera una semana de combates.
Trump aseguró que Cuba mostraría «muchísimas ganas» de alcanzar un acuerdo con Washington después de décadas de tensiones diplomáticas y sanciones económicas. Específicamente, afirmó: «Cuba va a caer muy pronto. Tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo».
Según el presidente estadounidense, las posibles negociaciones con la isla serían lideradas por el secretario de Estado, Marco Rubio, político cubano-estadounidense que forma parte de su gabinete. Trump declaró: «Quieren llegar a un acuerdo, así que voy a poner a Marco allí y veremos cómo funciona. Ahora mismo estamos muy concentrados en esto».
El mandatario también manifestó haber observado la situación política en la isla durante décadas y sostuvo que el país «está listo» para un cambio, tras más de medio siglo de gobierno comunista.
Un día antes de estas declaraciones, Trump ya había advertido que el Gobierno de La Habana estaría «desesperado» por alcanzar un acuerdo.
El presidente insinuó que, una vez concluida la operación militar en Irán, la atención de la Casa Blanca podría enfocarse en la situación política del país caribeño. Incluso describió la potencial caída del Gobierno cubano como «la cereza del pastel» en su estrategia internacional.
En las últimas semanas, diversos medios estadounidenses han reportado presuntos contactos entre el senador Rubio y figuras vinculadas al entorno político cubano. Estos informes sugieren que las conversaciones no son aún negociaciones formales, sino intercambios preliminares sobre eventuales reformas económicas graduales en la isla.
Las informaciones también señalan la posibilidad de una retirada progresiva de algunas sanciones estadounidenses si se producen cambios políticos o económicos significativos en Cuba.


