GUAYAQUIL, ECUADOR.- Esteban Aguilar, conocido por el alias de “Lobo Menor” y señalado como uno de los líderes de la organización criminal “Los Lobos” —considerada la mayor de Ecuador y vinculada al Cartel Jalisco Nueva Generación—, fue detenido en México. La captura se produce en el marco de una investigación que lo vincula con la supuesta planificación del asesinato del excandidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio, ocurrido en 2023.
La Fiscalía ecuatoriana lo implicó en febrero pasado en la investigación sobre la autoría intelectual del crimen del político, quien fue acribillado el 9 de agosto de 2023 a la salida de un mitin. El ataque fue perpetrado por siete sicarios colombianos, pocos días antes de la primera vuelta de las elecciones extraordinarias.
Además de “Lobo Menor“, el Ministerio Público ha imputado en este caso a Wilmer Chavarría, alias “Pipo“, líder máximo de “Los Lobos“, quien fue detenido en España en noviembre pasado y está a la espera de su extradición. “Pipo” ha intentado frenar su entrega lanzando acusaciones sin pruebas contra el presidente Daniel Noboa, sugiriendo que habría ordenado el crimen.
También está procesado Luis Arboleda, alias “Gordo Luis“, otro cabecilla del grupo delictivo, quien ya se encuentra recluido en una cárcel de máxima seguridad en Ecuador, a donde será trasladado “Lobo Menor” una vez que llegue al país desde Colombia.
En esta misma causa, figuran como presuntos autores intelectuales el exministro correísta José Serrano, detenido el año pasado por el servicio migratorio estadounidense; los empresarios Xavier Jordán y Daniel Salcedo, vinculados a diversas tramas de corrupción en Ecuador; y el exasambleísta del correísmo y antiguo cabecilla de los Latin Kings Ronny Aleaga.
Según la Fiscalía, los tres criminales “coordinaron previamente el ataque” a Villavicencio “con apoyo de grupos irregulares armados” por pedido de Jordán, Serrano, Aleaga y Salcedo, “a cambio de altas sumas de dinero”.
El Ministerio Público sostiene que, una vez realizado el pago, “Pipo” habría “activado la estructura criminal” de “Los Lobos” y dispuesto que “los integrantes de su organización se encarguen de la comunicación, coordinación y supervisión del seguimiento”. La Fiscalía ha señalado que “Pipo” habría recibido información reservada sobre supuestos contactos policiales involucrados en la seguridad de Villavicencio, la cual “presuntamente fue utilizada y triangulada para la ejecución del crimen”.
“Lobo Menor“, quien es el hijastro de “Pipo“, supuestamente “tenía control directo del grupo armado y se encargaba de los seguimientos, la supervisión de reuniones, los pagos y la operatividad”.
Mientras, según la misma tesis fiscal, “Gordo Luis” se habría encargado de “entregar una fuerte cantidad de dinero” a una disidencia de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para contratar a los sicarios que asesinaron a Villavicencio.
Hasta el momento, cinco personas han sido condenadas a prisión como autores materiales del asesinato, entre ellos Carlos Angulo, alias “El Invisible“, otro cabecilla de “Los Lobos” que también estuvo a cargo de planificar la ejecución y logística del homicidio desde una cárcel.
Otros ocho implicados, entre ellos siete sicarios colombianos contratados para la ejecución del crimen, están muertos. Uno abatido en la misma escena del crimen, y los demás asesinados pocos días después en la cárcel en casos todavía sin esclarecer. Uno de ellos dijo antes de ser asesinado que “Lobo Menor” y “Gordo Luis” “daban órdenes directas al resto de la organización”.
“Lobo Menor” fue sentenciado en 2013 a 20 años de cárcel por el asesinato del hermano del exministro Serrano, pero medios locales afirman que había salido en prelibertad hace unos años, lo que le permitió fugarse del país. Tenía una orden de prisión preventiva vigente desde febrero pasado, cuando la Fiscalía lo imputó por el crimen de Villavicencio.





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