Washington.- La tensión entre Estados Unidos e Irán se elevó este jueves con un intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz, a pocas horas de que se cumpla un mes del inicio de un alto el fuego entre ambas partes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que las fuerzas de su país resultaron ilesas, mientras que Teherán denunció una violación del cese al fuego decretado hace 29 días por el propio mandatario republicano. Este incidente se produce justo cuando el alto el fuego del 8 de abril estaba a un día de cumplir su primer mes de vigencia, poniendo en entredicho los supuestos avances en las conversaciones hacia un acuerdo de paz.
Desde su cuenta oficial de Truth Social, el presidente Trump declaró: «Tres destructores estadounidenses de primera clase acaban de cruzar con éxito el estrecho de Ormuz, bajo fuego enemigo (…) Se lanzaron misiles contra nuestros buques, pero fueron derribados con facilidad». Previamente, el Comando Central estadounidense había comunicado que atacó centros de “mando y control” e instalaciones militares iraníes. Esta acción fue en respuesta a un ataque con misiles, drones y embarcaciones rápidas por parte de Teherán contra sus tres buques destructores, USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason, mientras atravesaban la vía marítima internacional que conecta el estrecho de Ormuz con el golfo de Omán.
Por su parte, el Ejército de Irán denunció la madrugada de este viernes que Estados Unidos violó el alto el fuego con un ataque sobre dos embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz, una de ellas un petrolero iraní. Aseguraron haber lanzado andanadas contra barcos militares estadounidenses a modo de respuesta. En un comunicado recogido por la agencia Tasnim, portavoces del Cuartel Central General Jatam al Anbiya informaron que el ataque afectó a un petrolero iraní que se alejaba de la costa de la república islámica hacia el estrecho de Ormuz en la región de Jask, y a otro barco que cruzaba el estrecho cerca del puerto de Fuyaira en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Además, según el Ejército iraní, EE.UU. también lanzó ataques “en cooperación con países de la región” contra “zonas civiles” en la costa de Bandar Jamir, Sirik y la isla de Qeshm.
Tras el intercambio de fuego, el presidente Trump defendió ante la cadena ABC que el alto el fuego «sigue vigente» y que el incidente solo había sido un «golpecito de amor». No obstante, en su cuenta de Truth Social, el mandatario amenazó con atacar con “mucha más fuerza y violencia” a Teherán si Irán no firma un acuerdo con prontitud. El republicano celebró que los tres buques de las fuerzas armadas de su país resultaron ilesos y que se reincorporaron al bloqueo naval que mantiene sobre la república islámica, como medida de presión para forzar un acuerdo.
Este nuevo incidente de violencia genera incertidumbre sobre las posibilidades reales de que ambas partes logren concretar conversaciones de paz, a pesar de que Trump había insistido 24 horas antes en la Casa Blanca en que el diálogo iba por buen camino. Posteriormente, ante periodistas en la Casa Blanca, Trump insistió en que se han retomado las negociaciones con Teherán y que, a su criterio, los iraníes desean un acuerdo mucho más que él. Finalmente, reiteró que el alto el fuego sigue vigente a pesar de los ataques, calificando lo sucedido como una “burla”.


