Brooklyn, Nueva York.- El alcalde Zohran Mamdani ha anunciado un ambicioso plan para transformar dos de los corredores ciclistas más transitados de Brooklyn, las calles Bergen y Dean, con el objetivo de mejorar significativamente la seguridad y la movilidad para miles de residentes y estudiantes que las utilizan a diario.
El proyecto, impulsado por el Departamento de Transporte (DOT) de la ciudad de Nueva York, contempla el rediseño de aproximadamente 10 millas de corredores que conectan vecindarios desde Ocean Hill hasta Cobble Hill. Estas mejoras introducirán los denominados «bike boulevards» o bulevares ciclistas, un concepto urbano diseñado para priorizar la seguridad de ciclistas y peatones, al tiempo que se modera la velocidad del tráfico motorizado.
Las autoridades detallaron que las intervenciones se realizarán en Bergen Street (en dirección oeste) y Dean Street (hacia el este), cubriendo el tramo desde East New York Avenue hasta Court Street. Ambas vías cuentan actualmente con carriles ciclistas señalizados únicamente con pintura, una infraestructura que diversas organizaciones de movilidad urbana han calificado de insuficiente frente al creciente número de usuarios.
El anuncio tuvo lugar durante una rodada organizada por las familias del Bergen Bike Bus, un grupo de padres e hijos que se movilizan en bicicleta hacia las escuelas de Bergen Street cada miércoles. Esta actividad coincidió con el Bike and Roll to School Day, una iniciativa nacional para fomentar el uso de transportes sostenibles y seguros entre los escolares.
“Los bike boulevards brindan a las familias la tranquilidad necesaria para iniciar el día de la mejor manera: con un trayecto seguro y sencillo hacia la escuela”, declaró Mamdani al presentar el plan, según el comunicado oficial. El alcalde añadió que estas nuevas medidas fomentarán que más niños adopten la bicicleta como medio de transporte habitual desde temprana edad.
A pesar de que el proyecto se encuentra en sus fases iniciales de planificación, el DOT ya ha activado un proceso de consulta pública, a través de una plataforma digital, para que residentes y usuarios puedan enviar comentarios y sugerencias.
Según informaron funcionarios municipales, las obras se ejecutarán en múltiples fases, con la instalación del primer tramo prevista para el próximo año, seguida de las etapas subsecuentes del corredor.
Las mejoras previstas incluyen la implementación de ciclovías protegidas, ampliaciones de aceras, cruces peatonales más seguros, la instalación de camellones y otras estrategias de «traffic calming» (pacificación del tráfico) destinadas a reducir la velocidad vehicular.
Los denominados «bike boulevards» han cobrado relevancia en diversas ciudades de Estados Unidos, ya que buscan establecer rutas ciclistas continuas y confortables a lo largo de varias cuadras, facilitando los desplazamientos cotidianos sin una dependencia exclusiva del automóvil.
Datos proporcionados por el DOT indican que las ciclovías protegidas pueden disminuir las muertes y lesiones graves en un 18.1% para todos los usuarios de la vía, y hasta en un 29.2% específicamente para peatones.
La administración municipal considera esta infraestructura de particular importancia en Brooklyn, donde un número creciente de familias opta por la bicicleta para trasladar a sus hijos a la escuela y para sus trayectos diarios.
Uno de los aspectos que ha generado mayor atención tras el anuncio es el posible impacto en la ruta de autobuses B65, que actualmente transita por ambas calles.
Funcionarios del DOT aclararon que el recorrido de la ruta B65 podría sufrir modificaciones como parte del rediseño integral de la red de autobuses de Brooklyn, planificado por la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) para un futuro próximo.
Si bien aún no se han presentado los diseños definitivos, tanto residentes como comerciantes han comenzado a manifestar opiniones divididas. Mientras que los grupos defensores de la seguridad vial aplauden la iniciativa, algunos conductores expresan preocupación por una posible reducción de carriles o el aumento de los tiempos de desplazamiento.
No obstante, la ciudad de Nueva York argumenta que experiencias previas demuestran beneficios significativos tanto en seguridad como en calidad de vida. La urbe ya ha implementado «bike boulevards» en corredores como Underhill Avenue en Brooklyn, la 31st Avenue en Queens y Broadway en Manhattan.
El comisionado del DOT, Mike Flynn, ha asegurado que el objetivo primordial es establecer calles más seguras para personas de todas las edades.
“Las calles que son la envidia del mundo son seguras para personas de todas las edades y habilidades”, afirmó Flynn. “Con el diseño adecuado, más estudiantes podrán sentirse seguros y motivados para ir en bicicleta a la escuela sin depender de grandes caravanas de padres para protegerlos”.
Organizaciones defensoras de ciclistas y peatones también han acogido favorablemente la iniciativa. Transportation Alternatives, uno de los grupos más influyentes en transporte urbano en la ciudad, ha señalado que llevaban años promoviendo este tipo de intervención en Bergen y Dean Streets.
Ben Furnas, director ejecutivo de la organización, aseveró que el inicio del proceso de participación pública constituye un paso crucial para la mejora de la seguridad vial en Brooklyn.
“Durante años, nuestros activistas han luchado por un ‘bike boulevard’ a lo largo de esta ruta crítica de este a oeste, y estamos emocionados de que finalmente haya entrado en la fase de planeación”, manifestó.
Mientras continúan las consultas públicas y se finaliza el diseño de las obras, miles de residentes de Brooklyn observan con expectativa una transformación que podría redefinir la movilidad diaria para familias, estudiantes y trabajadores en uno de los distritos más densamente poblados de Nueva York.


