San Cristóbal.- La provincia de San Cristóbal ha sido escenario de tres trágicos asesinatos de menores de edad en menos de un mes, generando profunda consternación e indignación en la sociedad dominicana. Dos de estos crímenes involucran a personas presuntamente encargadas de la protección de las víctimas, mientras que el tercer caso se refiere al imputado de un adolescente por la muerte de otro menor.
Los hechos, ocurridos en distintos días, han impactado a la población por la violencia y crueldad manifestadas.
Uno de los casos más impactantes es el de Joel Carmona Pinales, imputado por el asesinato de su hijastra de apenas ocho meses de nacida. Según el expediente del Ministerio Público, Carmona Pinales habría cometido actos de tortura y barbarie contra la infante, causándole la muerte.
Este viernes, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de San Cristóbal conocerá la medida de coerción contra Carmona Pinales, para quien el Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva. La investigación preliminar revela que el imputado habría levantado a la niña por el cuello y, al percatarse de la presencia de la madre, la soltó y la colocó sobre la cama. Posteriormente, la madre notó el mal estado de salud de la bebé y la trasladó a un hospital local, donde se confirmó su fallecimiento.
La autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) determinó que la menor murió de forma violenta y rápida, estableciendo como causa el Síndrome del Niño Maltratado. El informe forense detalla que el cadáver presentaba deformidad facial derecha por contusión y edema, así como huellas de mordedura humana en la mandíbula y el cuello, compatibles con la dentadura del imputado. También se documentaron fracturas craneales, hemorragias, contusiones y edema cerebral y pulmonar.
Otro suceso que ha conmocionado a la comunidad es el caso de Yoleydi Linarez Araujo, imputada por el homicidio de su hija de seis años por asfixia.
Este trágico hecho tuvo lugar el pasado 11 de marzo en San Cristóbal. Este viernes también se llevará a cabo la audiencia de medida de coerción para Linarez Araujo, donde el Ministerio Público solicitará prisión preventiva. De acuerdo con las investigaciones, la imputada mantuvo una actitud tranquila durante casi dos meses después del suceso.
Según el expediente, alrededor de las 12:00 del mediodía del 11 de marzo, la mujer llevó a la niña a la emergencia pediátrica de un hospital en San Cristóbal, donde los médicos confirmaron su fallecimiento. El centro de salud notificó al Ministerio Público, que inició las investigaciones de inmediato.
Representantes de la Fiscalía de San Cristóbal y agentes de la Policía Nacional adscritos al Departamento de Homicidios acudieron al lugar, realizando el levantamiento del cadáver mediante acta emitida por el Inacif. El 12 de marzo se practicó la autopsia al cuerpo de la menor, determinándose que la causa de muerte fue violenta, de etiología médico-legal homicida, específicamente asfixia por sofocación mediante obturación de los orificios respiratorios.
El tercer caso involucra a un adolescente de 14 años, imputado por la muerte de Raudiel Steven Martínez Corporán, de 10 años, en un incidente ocurrido en el distrito municipal de Hato Damas.
Un juez del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de San Cristóbal impuso una sanción de 60 días al menor imputado. La madre de la víctima había denunciado previamente la desaparición de su hijo, cuyo cuerpo sin vida fue hallado posteriormente por las autoridades.


