Nueva Jersey.-
La representante demócrata LaMonica McIver, de Nueva Jersey, ha revelado que tiene 17 semanas de embarazo en un momento en que enfrenta un complejo proceso judicial. La legisladora está acusada por el Departamento de Justicia de agredir a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cargos que podrían acarrearle una condena de hasta 17 años de prisión.
Según la acusación del Departamento de Justicia, McIver habría interferido y agredido a agentes del ICE durante una visita de supervisión al centro de detención Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, en mayo de 2025. Las autoridades sostienen que la congresista utilizó sus antebrazos para golpear a un agente de inmigración e intentó impedir la detención del alcalde de Newark, Ras Baraka, quien también se encontraba en el lugar.
La representante McIver ha negado los cargos y busca la desestimación del caso, argumentando que su actuación está protegida por la cláusula constitucional de libertad de expresión y funciones legislativas del Congreso. El juez federal Jamel Semper rechazó la solicitud de desestimación en noviembre, decisión que la defensa de McIver ha apelado ante una corte federal.
El equipo legal de la congresista sostiene que el proceso tiene motivaciones políticas y que se ha utilizado para limitar su capacidad de supervisión legislativa sobre el gobierno federal. Su abogado, Paul J. Fishman, afirmó tras el fallo que la administración trata el caso de manera desigual y busca restringir la labor de control del Congreso.
La congresista, de 39 años, y su esposo, Khalif Thomas, esperaban ampliar su familia desde antes de su elección al Congreso en 2024, tras una larga lucha contra la infertilidad. La pareja ya tiene una hija de 9 años. McIver describió el embarazo como un momento de alegría, pero también de constante incertidumbre debido al proceso legal en su contra, lo que le provoca una «ansiedad constante».
La situación judicial también ha afectado a su entorno familiar, con su madre expresando temor a una posible condena de prisión y su hija siendo expuesta a comentarios relacionados con el caso. Además, los gastos de defensa legal podrían superar el millón de dólares, según reportes citados por The New York Times, y las normas éticas del Congreso impiden que reciba asistencia legal gratuita.
McIver también ha advertido sobre el impacto del estrés en su salud y la del bebé, especialmente en el contexto de las mujeres negras embarazadas en Estados Unidos. Diversos estudios indican que las mujeres de color enfrentan mayores riesgos durante el embarazo y una tasa de mortalidad materna significativamente más alta en comparación con otros grupos en el país.
Mientras avanza el proceso judicial, la representante McIver continúa ejerciendo su cargo y prepara su defensa ante una audiencia federal programada para el próximo mes.


