Nueva York.- Consumir la parte blanca interna de las naranjas, conocida como albedo, podría ser crucial para maximizar la ingesta de nutrientes y prevenir diversas enfermedades crónicas. Una práctica común de descartar esta porción amarga al pelar la fruta representa una pérdida significativa de beneficios para la salud, según recientes hallazgos científicos.
La experta Boticaria García señala que el albedo, a menudo desechado por su sabor, es una fuente rica en compuestos beneficiosos. Esta capa contiene hasta 20 veces más compuestos fenólicos que la pulpa de la naranja. Además, constituye un aporte considerable de fibra, como la pectina, un elemento clave en la reducción del colesterol en la sangre.
Estudios han indicado que una ingesta diaria de apenas 6 g/día de pectina cítrica puede disminuir el colesterol LDL (conocido como «malo») entre un 6% y un 7%. Los flavonoides presentes en el albedo actúan como potentes antioxidantes, lo que se traduce en una mejora de la salud cardiovascular y la prevención de la formación de placa arterial.
Asimismo, el consumo de albedo contribuye al control del azúcar en la sangre al regular la glucemia y evitar picos abruptos de insulina tras las comidas. Otro beneficio adicional es que sus nutrientes no solo aportan valor propio, sino que también potencian la absorción de la vitamina C presente en la naranja.
Investigaciones publicadas en PubMed confirman que la pectina de los cítricos ayuda a reducir el colesterol sérico, mostrando alta efectividad en pruebas con animales. Ante estos beneficios, se recomienda incorporar el albedo en la dieta para optimizar la ingesta de flavanonas y contribuir a la prevención de enfermedades crónicas.


