Estados Unidos.- Los New York Mets protagonizaron una de las remontadas más memorables de su temporada al vencer 7-6 en 10 entradas a los New York Yankees y quedarse con la Serie del Subway en un electrizante duelo disputado en Citi Field.
La victoria fue especialmente significativa al quebrar una histórica racha negativa del equipo metropolitano. Los Mets no habían ganado un partido viniendo de atrás después de la octava entrada desde el Juego 3 de la Serie de Comodines de la Liga Nacional de 2024, acumulando 96 derrotas consecutivas en esa situación.
Con dos outs en la baja del noveno inning y con apenas un cinco por ciento de probabilidades de triunfo, Tyrone Taylor emergió como figura al conectar un dramático cuadrangular de tres carreras por el jardín izquierdo, igualando el marcador y reviviendo las esperanzas de los Mets, un equipo afectado por lesiones y dudas.
El desenlace llegó en el décimo episodio, cuando Carson Benge propició la jugada decisiva con un batazo que resultó en selección defensiva, permitiendo la carrera del triunfo y desatando la euforia entre los aficionados locales.
El jardinero dominicano Juan Soto fue uno de los primeros en salir del dugout para sumarse a la celebración, reflejando el alivio y la emoción que embargaba al conjunto metropolitano.
Previamente, el panorama había sido adverso para los Mets. Un error defensivo de Bo Bichette en el sexto inning facilitó un rally de cuatro carreras para los Yankees, mientras que el lanzador dominicano Freddy Peralta volvió a mostrar dificultades para extender su labor en el montículo.
Sin embargo, el bullpen respondió eficazmente. Sean Manaea logró estabilizar el encuentro tras un inicio complejo, retirando a seis de los últimos siete bateadores enfrentados. Adicionalmente, el bateador emergente venezolano Luis Torrens contribuyó con un crucial doble remolcador de dos carreras.
El dirigente venezolano Carlos Mendoza elogió la capacidad de reacción de su equipo, a pesar de las adversidades y las múltiples lesiones que han afectado al roster.
Esta victoria permitió a los Mets asegurar dos de los tres partidos de la tradicional Serie del Subway y recuperar la confianza en un momento clave de la temporada, reafirmando su potencial para mantenerse en la disputa dentro de la Liga Nacional.


