Beirut.- Al menos siete personas murieron y otras ocho resultaron heridas este lunes como consecuencia de un bombardeo israelí contra la localidad de Zefta, en el sur del Líbano, en una nueva escalada de violencia que ocurre pese al alto el fuego vigente desde finales de abril.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, entre las víctimas mortales figuran una mujer y un menor de nacionalidad siria. El ataque tuvo lugar durante la madrugada en esta localidad situada en el distrito de Nabatieh, una de las zonas más afectadas por los enfrentamientos entre Israel y grupos armados presentes en el territorio libanés.
Paralelamente, la oficina en el Líbano del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados denunció que otro ataque alcanzó las inmediaciones de una escuela que servía de refugio temporal para familias desplazadas por el conflicto.
Según el organismo internacional, la explosión causó importantes daños materiales en las instalaciones y dejó personas heridas entre quienes se encontraban alojadas en el lugar. Tras el incidente, las familias evacuaron el refugio por razones de seguridad y el centro quedó completamente desocupado.
La organización difundió imágenes que muestran severos daños en la infraestructura del colegio, al tiempo que expresó preocupación por el impacto que los ataques tienen sobre la población civil desplazada.
La violencia se produce en un contexto de creciente tensión regional tras los recientes intercambios de ataques entre Israel e Irán. Durante las últimas horas, Teherán lanzó misiles contra territorio israelí en respuesta a un bombardeo previo sobre los suburbios del sur de Beirut, una zona considerada bastión del grupo chií Hizbulá.
Además del ataque en Zefta, la Agencia Nacional de Noticias del Líbano informó que las fuerzas israelíes bombardearon otras localidades del sur del país, entre ellas Majdal Zoun, Mansouri, Kharayeb y la ciudad costera de Tiro.
En esta última localidad, al menos dos personas fallecieron tras un ataque contra un vehículo, según reportes preliminares de las autoridades locales.
Los nuevos bombardeos incrementan la preocupación internacional por el deterioro de la situación de seguridad en el Líbano y el riesgo de una ampliación del conflicto regional, que involucra cada vez a más actores en Oriente Medio.




