A un año de la tragedia en el Jet Set: Exempleado detalla advertencias previas al colapso

Date:

Santo Domingo.-

A un año del trágico derrumbe del centro de entretenimiento Jet Set, Gregory Adames, exencargado de reservas del establecimiento, ha ofrecido un desgarrador testimonio sobre los eventos que precedieron y siguieron al colapso del 8 de abril de 2025. Su relato, un año después de la catástrofe que cobró la vida de 236 personas y dejó más de 100 heridos, subraya las advertencias ignoradas sobre el deterioro de la estructura.

Según Adames, aproximadamente media hora antes del fatal desenlace, Remberto Durán, un cliente habitual, fue golpeado en la cabeza por un pedazo de plafón. Adames acudió de inmediato a Maribel Espaillat, una de las propietarias, para señalar el grave peligro. ‘Ese pedazo que está ahí fue el que le dio… eso es peligroso, eso puede matar a una gente’, recordó haberle dicho, una frase que resuena con la premonición de la tragedia.

La situación se agravaba con la intensa lluvia que caía sobre una lona azul, la cual servía de precario intento de cobertura para un techo ya defectuoso. El agua goteaba incesantemente, y a pesar de las reiteradas alertas de Adames sobre la magnitud del problema —incluso comparando el flujo de agua con vaciar un balde— la única medida tomada fue la colocación de un guardia para restringir el acceso a la zona de riesgo.

Adames persistió en sus advertencias. ‘Yo vengo donde él, nos movemos hacia el lobby… hablo con la señora Maribel: ‘Doña, ese señor que le cayó el pedazo ahí, es lo mismo que yo estoy diciendo desde temprano, es lo mismo que estoy advirtiendo del techo’’, relató. Utilizó un puntero láser para señalar los puntos críticos del techo. Entre los fallecidos en el derrumbe se encontraba Omar Ogando, quien perdió la vida intentando proteger a otros.

El colapso fue súbito y caótico. ‘Todo al mismo tiempo, todo oscuro y gris… lo único que me salió fue dar en el bar y mirar hacia arriba, preguntándole a Dios: ‘¿por qué?’’, narró Adames, visiblemente emocionado. Fue golpeado por una columna, sufriendo heridas en un brazo y el costado, mientras los gritos de las personas atrapadas llenaban el ambiente.

Como encargado de reservas, Adames conocía la disposición del local y la ubicación de muchas de las víctimas. Con un hilo de voz, señaló los escombros y recordó a los presentes: ‘Frente al bar, como donde está el tubo soportando esa viga, había una fila… estaba sentado el señor Martín Polanco… dos mesas más allá estaba el señor Remberto Durán con su esposa; ella falleció. Al lado estaba Felito MusiNael Nolasco… toda la gente del Jet Set era mi familia. Era mi familia’.

El testimonio de Adames se extiende más allá de la noche de la tragedia, incluyendo registros de advertencias previas enviadas por WhatsApp a Antonio Espaillat, uno de los propietarios. En uno de los mensajes, Adames alertó: ‘Don, hay un tema importante que hay que revisar en la discoteca. Los plafones que se están rompiendo… eso es peligroso, eso hay que revisarlo.’ La respuesta del propietario fue solicitar a Manuel, el encargado de mantenimiento, que lo contactara de inmediato, a lo que Adames respondió afirmativamente, reiterando la urgencia de la revisión.

Durante los trabajos de mantenimiento, Adames reportó haber escuchado sonidos extraños, como ‘pedazos de concreto cayendo sobre los plafones recién cambiados’, comparando el sonido con ‘agarrar una piedra y dejarla caer encima de algo hueco’. Compartió fotos con Don Antonio, quien las reenvió a Manuel, insistiendo: ‘¿Por qué no buscas de dónde cae el concreto? Porque si cae pedazo es porque hay un problema’.

El derrumbe del Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025, se convirtió en el desastre no natural ni bélico más mortífero en la historia de República Dominicana, con 236 fallecidos y más de 100 heridos, entre ellos destacadas figuras del ámbito artístico, político, deportivo y médico. La magnitud de la tragedia conmovió a la nación y a países vecinos.

Actualmente, a un año del colapso, el caso se encuentra en fase preliminar. Los hermanos Antonio y Manuel Espaillat, propietarios del establecimiento, enfrentan acusaciones del Ministerio Público por homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias.

A pesar del tiempo transcurrido, la memoria de Adames sigue marcada por los eventos. ‘Escuchar mi nombre debajo del escombro… tratar de ayudar y no poder hacer nada. Es algo que uno no lo olvida nunca’, afirmó. Su testimonio es un recordatorio de la presunta negligencia y el dolor que persiste entre los sobrevivientes.

Al regresar a la ‘zona cero’ desde un edificio vecino, Adames confrontó el desolador panorama de los escombros. ‘Yo no me siento preparado para volver a ver un lugar así… enfrentar todo lo que pasó ahí, es difícil de verdad. ¡Bua! Esto es difícil. Ha pasado un año, un año y es como si fuera el primer día para mí. Nunca en mi vida me imaginé ver ese lugar así’, confesó. Cada fragmento de lo que fue el Jet Set parece cargar con el peso de las vidas perdidas.

La tragedia del Jet Set trasciende las cifras; representa personas, familias y amigos. Gregory Adames, con cada palabra, se erige como un guardián de la memoria de todos ellos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir Articulo:

spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

«Violencia del reduccionismo o el reduccionismo de la violencia» (I)

Por: Lic. Ángel Artiles Díaz angelartiles@hotmail.es “La violencia exige siempre una...

Presidente Abinader y ministro Collado entregan obras de renovación playa Sosúa y su nueva plaza

Sosúa, Puerto Plata. El presidente Luis Abinader y...