Santo Domingo.- El presidente dominicano Luis Abinader destacó este lunes que el principal desafío del nuevo año escolar es garantizar que los estudiantes no solo adquieran conocimientos, sino que también comprendan, razonen, se expresen con claridad, resuelvan problemas y descubran sus talentos para desenvolverse en un mundo en constante cambio.
Abinader hizo estas declaraciones durante el acto de inicio del año escolar celebrado en la escuela básica Espejo La Milagrosa, ubicada en Santo Domingo Este. Durante su intervención, el mandatario enfatizó la importancia de la participación activa de las familias en el proceso educativo y exhortó a padres, madres y tutores a acompañar a sus hijos durante todo el año escolar.
“Para algunos niños será su primer día en el aula, otros comienzan un nuevo grado y muchos jóvenes inician hoy el último año antes de dar un paso decisivo hacia la universidad, la formación técnica o el mundo laboral”, expresó Abinader al dirigirse a la comunidad educativa.
El jefe de Estado reconoció además el trabajo realizado por el Ministerio de Educación, sus regionales y distritos, así como por directores, docentes, personal de apoyo y demás servidores públicos que participaron en los preparativos para el inicio del año escolar.
“Quiero reconocer el trabajo del Ministerio de Educación, de sus regionales y distritos, de los directores, de los docentes, del personal de apoyo y de todos los servidores públicos que han trabajado para que este nuevo año escolar pueda comenzar”, manifestó.
Abinader dedicó parte de su discurso a destacar el papel de las familias en la formación de niños y jóvenes y recordó que la responsabilidad educativa no corresponde únicamente a las escuelas. “Quiero detenerme especialmente en las familias dominicanas, en las madres, en los padres, en los abuelos, los tíos y todos aquellos que acompañan cada día la educación de nuestros hijos y jóvenes”, dijo.
Señaló que acciones cotidianas como preguntar a los estudiantes cómo les fue en la escuela, ayudarlos con las tareas, corregirlos cuando sea necesario y acompañarlos en los momentos difíciles contribuyen significativamente a su formación. “La escuela educa, por supuesto, pero la familia también. Y cuando ambas caminan juntas, nuestros hijos llegan mucho más lejos”, afirmó.
El presidente exhortó a las familias a conocer a los maestros de sus hijos, celebrar sus avances y estar presentes cuando surjan dificultades. “Ningún programa público puede sustituir completamente la fuerza que tiene un niño cuando siente que su familia cree en él”, expresó.
Abinader sostuvo que la República Dominicana ha registrado avances significativos en materia de acceso y finalización educativa, pero consideró que el país enfrenta ahora un desafío mayor: garantizar que los estudiantes desarrollen las competencias necesarias para su futuro. “El más reciente informe de seguimiento en la educación en el mundo reconoce avances de la República Dominicana en acceso y finalización educativa. Más niños llegan a las escuelas y más jóvenes consiguen completar sus estudios”, indicó.
Sin embargo, planteó que el próximo paso debe concentrarse en la calidad de los aprendizajes. “Ahora tenemos por delante un desafío mayor, de que nuestros estudiantes comprendan, razonen, se expresen con claridad, resuelvan problemas, descubran sus talentos y desarrollen las capacidades necesarias para desenvolverse en un mundo que cambia cada día”, sostuvo.
El mandatario vinculó este objetivo con la meta de construir hacia 2036 una República Dominicana con mayor productividad, mejores empleos, mayores ingresos y más oportunidades para la población. “Ese país no se construirá solamente con carreteras, inversiones, empresas o nuevas tecnologías. Se construirá sobre todo con nuestra gente, porque educar no es solamente transmitir conocimientos, educar es formar personas”, manifestó.
Durante su intervención, Abinader también resaltó la influencia que pueden ejercer los docentes en la vida de sus estudiantes. “A nuestros maestros y maestras quiero darles las gracias. Sé la responsabilidad que asumen cada mañana cuando entran en un aula”, expresó.
Consideró que un buen maestro no solo transmite conocimientos, sino que también puede identificar talentos, despertar vocaciones y motivar a los estudiantes a confiar en sus capacidades. “Nunca subestimemos el papel de nuestros docentes”, concluyó.




