Santo Domingo.-
La Asociación Dominicana de Igualas Médicas y Administradoras de Riesgos de Salud (Adimars) ha reiterado sus preocupaciones sobre el modelo de cápita diferenciado por edad y sexo. Esta postura se mantiene tras la decisión del Tribunal Superior Administrativo (TSA) de rechazar la solicitud de suspensión provisional presentada por la entidad contra la Resolución 624-02 del Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS). Adimars insiste en que dicha resolución debe ser revisada por los posibles riesgos financieros y operativos que podría generar en el sistema de salud.
El TSA negó la medida cautelar al considerar que una suspensión temporal de la normativa podría poner en riesgo el acceso a servicios sanitarios y beneficios para los afiliados al régimen contributivo.
Ante esta decisión, Adimars expresó su respeto y acatamiento al fallo judicial, pero recordó que se trata de una resolución de carácter provisional que no aborda el fondo del proceso legal, el cual aún está en curso.
En un comunicado, la organización señaló que su acción judicial buscaba suspender temporalmente la aplicación de la resolución con el objetivo de propiciar un espacio de discusión técnica entre los actores del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Sin embargo, el TSA estimó que tal suspensión podría vulnerar los derechos de los afiliados.
De acuerdo con la entidad, durante el proceso se expusieron diferencias técnicas y jurídicas significativas sobre el modelo de redistribución de recursos. Estas, a su juicio, deben ser evaluadas exhaustivamente antes de implementar de forma definitiva el nuevo esquema.
Adimars argumentó que la iniciativa judicial fue presentada después de que sus observaciones sobre las debilidades de la propuesta no recibieran una retroalimentación suficiente por parte de las autoridades competentes, incluyendo la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) y el CNSS.
La asociación también sostuvo que el modelo de cápita diferenciado introduce cambios estructurales en la asignación de recursos del Seguro Familiar de Salud (SFS), lo que, según sus proyecciones, podría generar desequilibrios financieros dentro del sistema.
La entidad considera que esta redistribución de fondos podría afectar la libre competencia entre las ARS, comprometer la sostenibilidad de más del 80 % de las administradoras privadas y limitar la libre elección de los afiliados.
Adimars, que representó a las ARS minoritarias ARS Futuro, GMA, Meta Salud, Yunen y Renacer, también cuestionó la metodología utilizada para sustentar la resolución. Argumentó que esta se basa en muestras y datos limitados, lo que, según su afirmación, no refleja de manera integral la realidad del sistema de salud dominicano.
Mientras el TSA sostuvo que la suspensión de la resolución podría afectar el interés general al interrumpir beneficios y servicios de salud, Adimars planteó que su solicitud buscaba precisamente evitar impactos negativos a largo plazo en la sostenibilidad del sistema.
La organización aseguró que no se opone a la discusión de mecanismos que permitan mejorar la distribución de los recursos del sistema, especialmente aquellos destinados a atender a los grupos poblacionales con mayores necesidades médicas.
No obstante, Adimars insistió en que cualquier cambio estructural debe aplicarse con el mayor rigor técnico, transparencia y una transición responsable, con el objetivo primordial de evitar efectos adversos en los afiliados y en el equilibrio financiero del sistema.
Finalmente, Adimars reiteró su llamado al CNSS y a la Sisalril para abrir un proceso de diálogo técnico y consensuado que permita revisar a fondo los impactos del modelo de cápita diferenciado.




