Londres.- Andy Burnham asumió el lunes la posición de primer ministro del Reino Unido tras la renuncia de Keir Starmer. En su discurso inaugural, prometió un nuevo modelo político y económico para el país, enfatizando en cambios significativos que podrían ser los más grandes en las últimas cuatro décadas.
Burnham, quien fue alcalde de Mánchester, se convirtió en el séptimo jefe del Ejecutivo británico en la última década. Fue proclamado líder del Partido Laborista el viernes pasado y recibió oficialmente el encargo del rey Carlos III para formar un nuevo gobierno.
En su primer discurso como primer ministro, Burnham prometió implementar un plan de acción a diez años que abordará la reducción de los costos de vida, reformas en el sistema educativo y la construcción de viviendas asequibles. Además, aseguró que estos cambios se llevarán a cabo respetando la disciplina fiscal y manteniendo los compromisos internacionales en defensa.
El primer nombramiento del nuevo gobierno fue John Healey como ministro de Economía. Healey había renunciado al cargo anteriormente debido a desacuerdos con Starmer sobre el financiamiento para la inversión en defensa. Su regreso sugiere un aumento en los fondos destinados a este sector, aunque aún se desconoce cómo se logrará esta financiación adicional.
Como ministro de Exteriores, Burnham nombró a Ed Miliband, quien fue líder del Partido Laborista entre 2010 y 2015. En declaraciones a la BBC, Miliband destacó su origen como hijo de refugiados judíos que huyeron del nazismo hacia el Reino Unido, prometiendo defender los valores democráticos y la libertad en su nuevo papel.
El gabinete de Burnham muestra una mezcla de continuidad y cambio. Mientras que figuras clave como Rachel Reeves y David Lammy han sido reemplazadas por nuevos nombres, otras como Shabana Mahmood mantienen sus políticas de mano dura en materia migratoria.
En su primer día al frente del gobierno británico, Burnham sostuvo conversaciones con líderes mundiales. Su primera llamada fue con el presidente estadounidense Donald Trump, seguida por una conversación con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, en la que reafirmó el apoyo invariable del Reino Unido a Ucrania. Finalmente, habló con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresando su intención de fortalecer las relaciones entre el Reino Unido y la UE.




