ESTADOS UNIDOS.- El ex campeón de la UFC, Caín Velásquez, rompió el silencio este miércoles, tras su liberación a mediados de febrero, comunicándose con sus seguidores a través de su cuenta oficial de Instagram. En un video compartido, el reconocido peleador expresó su intención de retomar gradualmente su rutina y recuperar la normalidad en su vida.
En la descripción de la publicación, Velásquez manifestó su gratitud: “Bendecido por estar fuera, gracias a todos por el amor y el apoyo; todos me habéis levantado tan alto. Agradecido por toda la comprensión hasta ahora y espero con ansias un camino de servicio”.
Dentro del audiovisual, el exluchador, liberado de prisión hace cuatro semanas, agradeció a sus seguidores por el apoyo constante recibido durante los últimos años y afirmó estar disfrutando de su nueva etapa como hombre libre.
“Seguiré haciendo el trabajo para volver con todos”, declaró Velásquez en su primera manifestación pública desde su salida. “Y también por mí mismo, ahora se trata de volver poco a poco. No quería abrumarme con el ritmo de vida al que estaba acostumbrado y que, de repente, cambió a una nueva forma de vida. Una nueva manera de vivir. Un nuevo ritmo”, detalló.
Para concluir, Velásquez reiteró su compromiso de retomar una vida normal y agradeció nuevamente el respaldo recibido: “Así que, de nuevo, gracias, gracias a todos. Y es bueno estar afuera”.
Velásquez enfrenta cargos legales derivados de un incidente ocurrido en febrero de 2022, cuando fue acusado de disparar contra el vehículo de Harry Goularte, presunto abusador sexual de su hijo.
En el transcurso de la persecución, Paul Bender, padrastro de Goularte, resultó herido. A pesar de la seriedad de los cargos, Velásquez se declaró “no contest” (sin disputa), lo que resultó en una sentencia de cinco años de prisión.
El peleador de 42 años fue inicialmente acusado de diez cargos. Durante el proceso judicial, su versión de los hechos evolucionó, y en determinado momento admitió culpabilidad. De la condena total de cinco años, Velásquez ya había cumplido más de tres años.
Su participación en programas de rehabilitación le permitió cumplir más de la mitad de la condena, adelantando su fecha de elegibilidad para libertad condicional a febrero de 2026.




