Estambul.-
Al menos 575 personas fueron detenidas en Estambul este viernes, 1 de mayo de 2026, con ocasión de las manifestaciones del Día Internacional de los Trabajadores, jornada marcada por enfrentamientos entre los participantes y la policía. Las fuerzas del orden emplearon gases lacrimógenos para impedir que los manifestantes se acercaran a la Plaza de Taksim, un lugar emblemático para el movimiento obrero turco, donde el Gobierno prohíbe las concentraciones desde hace años.
La cifra de detenidos fue confirmada por la Gobernación de la ciudad en un comunicado, en el que se indicó que «algunos grupos marginales ignoraron las decisiones preventivas» y motivaron la intervención de la Policía.
El mayor número de detenciones se produjo en la zona de Mecidiyeköy, desde donde grupos de manifestantes intentaban dirigirse hacia Taksim, situada a unos cuatro kilómetros de distancia, según informaron varios medios locales. Varios parlamentarios de partidos de izquierdas resultaron afectados por la inhalación de gases lacrimógenos y un conocido líder sindical fue arrestado, según reportó el diario BirGün.
La Gobernación de Estambul, responsable de las fuerzas de seguridad, había anunciado previamente que durante todo el 1 de mayo de 2026 quedarían prohibidas las protestas, marchas y actos públicos en cuatro distritos, incluido Beyoglu, donde se encuentra la Plaza Taksim.
Las autoridades también restringieron el transporte marítimo entre las zonas europea y asiática de Estambul, permitiendo manifestaciones únicamente en dos áreas específicas de la parte asiática de la ciudad.
La Plaza Taksim es un sitio de gran simbolismo para las celebraciones del Día del Trabajo desde 1977, año conocido como el ‘Primero de Mayo Sangriento’. En aquella ocasión, 34 personas perdieron la vida después de que pistoleros no identificados abrieran fuego contra la multitud, y al menos otras 130 personas resultaron heridas, la mayoría por aplastamiento o asfixia en la avalancha generada por el pánico.
Tras el golpe militar de 1980, las marchas en este lugar fueron prohibidas, un veto que durante décadas alimentó la reivindicación de la izquierda turca por recuperar este espacio simbólico.
Entre 2010 y 2012, Taksim volvió a acoger multitudinarias celebraciones del Primero de Mayo con la participación de cientos de miles de personas. Sin embargo, desde 2013, el Gobierno turco ha vuelto a vetar las concentraciones en la plaza, lo que ha provocado anualmente intentos de marchar hacia el lugar, resultando en detenciones y grandes despliegues policiales.


